La borrasca de alto impacto y la DANA que afectó a Ibiza y Formentera con lluvias torrenciales los días 30 de septiembre y el 11 de octubre de 2025 dejó un rastro de pérdidas en negocios que tuvieron que cerrar durante días y que perdieron materiales por la entrada de agua y barro en sus locales.
Pero el tiempo pasa y este tipo de sucesos parecen quedarse en el olvido. ¿Qué pasa el ‘día después? ¿Cómo se recuperan estos negocios? A esta pregunta ha querido dar respuesta la patronal Pimeef en su tradicional encuesta de actividad y previsiones para la temporada que han dado a conocer hoy en su sede.
Por una parte, han analizado el impacto de las inundaciones que muestran que el 33% de los empresarios encuestados se vio afectado por las lluvias y fuertes inundaciones.
Los sectores más afectados incluyen hostelería, restauración y comercio. Algunas empresas permanecieron cerradas hasta una semana, lo que generó costes de reapertura y lucro cesante.
Eficacia de las ayudas
La valoración de las ayudas públicas fue dispar ya que un 40% las calificó positiva o muy positivamente y un 8,9% las valoró negativamente. Pero aquí el problema es doble: por una parte no cubrían gastos tan básicos como la ingente cantidad de productos y materiales de limpieza empleados, horas extra del personal o materiales adquiridos por los propios empresarios y, por otro, no se permitía la autofacturación, dejando fuera costes reales generados por la emergencia.
Rojo ha destacado durante la rueda de prensa la rapidez del Consorcio de Seguros, que cubrió gran parte de las necesidades de los empresarios con eficiencia, mientras que la respuesta de la administración pública fue percibida como más lenta y con trámites burocráticos que dificultaban la cobertura de los daños.
El presidente de la Pimeef, aunque es reivindicativo en sus demandas, mantiene el optimismo y compromiso: “Nos remangamos y trabajamos juntos, pero necesitamos que las ayudas reflejen la realidad de la emergencia, no solo lo estipulado por la normativa”.






