Expertos del mundo científico, jurídico y político convocados este sábado a la jornada de debate ‘El mar también es territorio’, organizada la Federación Socialista de Ibiza (FSE-PSOE), han advertido de que el Mediterráneo se encuentra en una “situación límite”, han informado los socialistas en un comunicado.
El secretario general de la Federación Socialista de Ibiza, Vicent Roselló, ha explicado en la presentación que el objetivo de la jornada es impulsar el consenso social para aprobar una Ley balear del Mar con el fin de frenar la pérdida de biodiversidad y mejorar la gobernanza de un “espacio clave” para la ecología y para la economía de las islas.
En su intervención, el biólogo y experto marino César Bordehore, doctor de la Universidad de Alicante ha señalado que en las últimas dos décadas, las capturas de pescado han sufrido una bajada de cerca del 50 % en zonas del Mediterráneo occidental y especies como el pulpo se ha visto reducidas hasta un 90 %.
Bordehore ha explicado el papel del proyecto internacional ‘Sea4Future’, que coordina, y que busca ofrecer soluciones para regenerar hábitats marinos y frenar la pérdida de biodiversidad.
Ha añadido que las soluciones pasan “obligatoriamente” por reducir el esfuerzo pesquero e incrementar hasta un 20 o un 30 % las áreas marinas totalmente protegidas.
Por su parte, el doctor en Derecho y profesor de la Universitat Jaume I y responsable del Aula IbizaPreservation de Criminalidad Azul, Esteban Morelle-Hungría, ha señalado la necesidad de aplicar medidas de restricción y control.
Ha destacado que el Mediterráneo es “un paraíso bajo presión extrema” con 80.000 barcos de pesca y transporte, un calentamiento del mar acumulado de 1,5 grados y con un contaminación de “centenares de miles” de toneladas de plástico cada año.
En este marco, la secretaria de Transición Ecológica del PSIB-PSOE y diputada en el Parlament balear, Pilar Carbonero, ha explicado el texto legal registrado por el PSIB-PSOE en febrero para delimitar geográficamente los 72.552 km² de Mar Balear a fin de equiparar su gestión a la del territorio terrestre.
Este texto jurídico, elaborado a partir del «consenso» con científicos y con las cofradías de pescadores, propone una cogestión real entre el Estado, el Govern y los consells para “blindar” una biodiversidad de alto valor amenazada por la intensificación humana.
Pone especial atención a la pesca profesional artesanal “clave en la conservación del medio marino” e introduce nuevas figuras de protección como las Aigües Marines Protegidas.
EFE





