Es complicado ponerle puertas al campo, pero cuando algunos creadores de contenido se dedican de forma sistemática a incitar a conductas ilegales, el problema se vuelve prácticamente incontrolable. Es lo que están viviendo los propietarios de terrenos en la zona de Cala d’Hort, en Sant Josep, donde, pese a las medidas disuasorias adoptadas en los últimos tiempos, la presión sobre este enclave protegido ambiental y patrimonialmente continúa.
Piedras colocadas para impedir el aparcamiento indiscriminado, vallados para evitar el paso peatonal y restricciones de acceso no han sido suficientes. Según ha podido saber este medio, propietarios ya han decidido dar un paso más y están interponiendo esta semana denuncias ante el Ayuntamiento de Sant Josep y el Consell de Ibiza por una serie de incumplimientos normativos que se vienen produciendo no solo en las últimas semanas, sino desde hace años. Muchas de estas infracciones están documentadas en vídeos publicados en redes sociales por sus propios protagonistas.
Uno de los focos principales de conflicto se sitúa en s’Era des Mataret, uno de los miradores más conocidos de Es Vedrà. En varios vídeos que serán incluidos en las denuncias se puede ver cómo creadores de contenido explican abiertamente cómo acceder al lugar, mostrando incluso el momento en el que se cuelan en una finca privada atravesando vallados. Los propietarios recuerdan que se trata de terrenos de titularidad privada situados en un espacio protegido, donde el acceso está restringido y que esa restricción se ha acentuado precisamente por la masificación que ha sufrido la zona en los últimos años.
Esa presión turística llegó a extremos como la organización de fiestas con DJs, la instalación de puestos de venta ambulante —desde mojitos hasta bisutería— e incluso la prestación de servicios como peluquería o la grabación de vídeos promocionales y rodajes sin autorización. Aunque las medidas adoptadas han reducido parcialmente la afluencia, las redes sociales siguen actuando como efecto llamada.
A esta situación se suma la de la Torre des Savinar, uno de los iconos paisajísticos de Ibiza, que continúa siendo objeto de accesos ilegales y actos vandálicos. Pese a estar cerrada y vallada, es habitual que visitantes accedan a su interior por una ventana lateral o escalándola para posteriormente subir a la azotea. Allí se han grabado vídeos de todo tipo: desde sesiones de DJs hasta entrenamientos físicos o acampadas.
Uno de los casos señalados por los denunciantes es el de los DJs conocidos como 2Nomads, que ya fueron señalados en su momento (2023) por un vídeo grabado en la parte superior de la torre, que acumuló más de 1,5 millones de visualizaciones. Lejos de retirarlo, recientemente, esta misma semana, han vuelto a publicar un nuevo fragmento de la misma sesión, que ha alcanzado miles de reproducciones entre sus más de 35.000 seguidores en Instagram. “Siguen incitando a acudir a un lugar cuyo acceso está completamente prohibido”, denuncian los propietarios, que recuerdan, además, precedentes como la multitudinaria fiesta protagonizada en su día por el DJ Diplo.
Otro de los vídeos que formarán parte de las denuncias es el de un conocido chef privado de Ibiza, con miles de seguidores en redes sociales, que ha publicado recientemente un vídeo realizando flexiones en lo alto de la torre. “Da igual que el vídeo sea o no sea actual; el hecho de difundirlo ahora vuelve a incentivar que otros intenten acceder”, señalan los afectados. En su opinión, este tipo de contenidos no solo documentan un acceso ilegal, sino que lo promueven activamente. Otras personas querrán emularlos y tener la misma imagen.

Los propietarios insisten en que estos comportamientos suponen múltiples infracciones.
Por un lado, el acceso a la torre implica un allanamiento de propiedad privada. Por otro, se trata de un bien protegido patrimonialmente, por lo que cualquier intervención o uso indebido puede constituir un atentado contra el patrimonio histórico. Además, el entorno forma parte de un espacio natural protegido, lo que implica restricciones adicionales, incluyendo la necesidad de autorizaciones específicas para la grabación de imágenes o la realización de actividades.
El enclave de Cala d’Hort, incluyendo s’Era des Mataret, está sometido a un alto nivel de protección ambiental, al formar parte de la Red Natura 2000 y estar integrado en la Reserva Natural de Cala d’Hort, Cap Llentrisca y Sa Talaia, además de ser Área Natural de Especial Interés (ANEI). Esta normativa limita los usos, regula el acceso y prioriza la conservación del paisaje y los ecosistemas.
Por su parte, la Torre des Savinar, construida en el siglo XVIII y declarada Bien de Interés Cultural (BIC), está sujeta a la legislación de patrimonio histórico, que obliga a su conservación y prohíbe cualquier actuación sin autorización. Su ubicación dentro de la reserva natural refuerza aún más estas restricciones.
A pesar de ello, la realidad es que la torre presenta un estado de deterioro evidente tras años de uso indebido: grafitis, pintadas, restos de fogatas y basura acumulada son algunas de las huellas visibles. Lo que durante siglos fue una construcción defensiva frente a ataques marítimos se ha convertido hoy en un símbolo del impacto de un turismo descontrolado y del efecto amplificador de las redes sociales.
Aunque las medidas adoptadas en los últimos tiempos han logrado reducir parcialmente la masificación, los propietarios consideran que el problema persiste. Por ello, han optado por recurrir a la vía administrativa con la esperanza de que las autoridades refuercen el control y sancionen este tipo de conductas.
Este año miran con preocupación la temporada alta y las fechas del eclipse de 12 de agosto.







Luego llegará un vecino cabreado (con razón), pinchará ruedas de los coches, pegará dos tiros al aire y se acabará la tontería.
Porque a la policía ni está, ni se la espera.