Un trabajador de la empresa pública GSAIB (Gestión Sanitaria y Asistencial de las Illes Balears) de Ibiza ha sido citado el próximo 24 de abril para una entrevista de cara a la apertura de un expediente por no incorporarse a su puesto de trabajo tras la finalización de una baja, en un caso que vuelve a poner el foco en el conflicto laboral existente en el servicio de ambulancias en Ibiza.
El afectado, técnico de transporte sanitario (TES) con más de 30 años de experiencia, es, además, uno de los trabajadores que ha denunciado ante instancias de prevención de riesgos laborales la situación interna del servicio: presunto acoso y mal ambiente laboral a causa, denuncia, de la persona responsable.
El trabajador atiende a Noudiari en un estado de evidente ansiedad tras conocer la citación. “Me quieren abrir un expediente cuando llevo tiempo demostrando que no estoy en condiciones de trabajar”, afirma.
“Todo comienza con la agresión que sufrí durante un servicio en diciembre de 2022 [sufrió mordiscos, golpes y la rotura del tabique nasal a causa de una paliza que recibió al acudir a un domicilio por parte de unas personas violentas que también agredieron a la doctora que acudió a la vivienda]. Estuve dos años de baja, luego terminó la baja, me denegaron la incapacidad y me reubicaron en las oficinas en tareas de administrativo pero el ambiente laboral era muy malo, me sentí vejado”, añade.
Fuentes de la Conselleria de Salud, por su parte, sostienen que la apertura del expediente responde a la falta de reincorporación del trabajador a su puesto una vez finalizado el periodo de incapacidad temporal.
Según explican, se trata de “un trabajador que encadenó varias bajas laborales” y que, en la actualidad, “no consta que tenga ningún impedimento para trabajar”. En esta línea, subrayan que “no tiene baja laboral en vigor” y que se le ha requerido en varias ocasiones que se reincorpore a su puesto.
“Al no hacerlo, no ha quedado más que abrirle un expediente”, añaden las mismas fuentes.
Frente a esta versión, el trabajador insiste en que su situación médica sigue vigente, que la denegación de la baja se debe presuntamente a un «bloqueo» intencionado y que ha estado justificando su ausencia: “Tengo la baja bloqueada, pero estoy justificando cada mes con mi médico y el psiquiatra que no puedo trabajar; según la empresa, no les llega nada pero yo le doy registro a todo puntualmente”, subraya en conversación con este medio.

Además, cuestiona directamente la versión de la empresa sobre los requerimientos: “Dicen que me han llamado varias veces, pero es mentira. Solo me llamaron una vez, además a un teléfono que no es el mío. Yo devolví la llamada y acordamos las vacaciones”.
“Después de eso ya no me volvieron a decir nada más”, añade.
El trabajador explica que, tras ese periodo, su estado empeoró: “Cuando pasaron las vacaciones ya no fui al trabajo porque no me encontraba bien. El psiquiatra decidió que no podía estar así”.
“No estoy de baja oficialmente, pero mis médicos dicen que no puedo trabajar”, resume.
Un cuadro clínico severo
El trabajador ha aportado informes médicos que describen un cuadro clínico complejo, con sintomatología ansioso-depresiva persistente, insomnio severo y ausencia de mejoría pese al tratamiento.
“Tomo entre 15 y 16 pastillas al día, estoy en tratamiento psicológico y psiquiátrico”, explica. “Tengo problemas cardíacos y diabetes con niveles muy altos”.
Además, algunos de los informes presentados también recogen limitaciones físicas que le impedirían desempeñar tareas propias del transporte sanitario, especialmente la conducción.
Reubicación y empeoramiento
Tras la denegación de la incapacidad, el trabajador fue reubicado en funciones administrativas. “Soy técnico en emergencias sanitarias y me pusieron en tareas de oficina porque no podía conducir”, señala.
Según su testimonio, esa etapa marcó un empeoramiento de su situación: “Ahí empezó mi calvario. Era acoso continuo, maltrato psicológico”.
“Me hacían revisar las mismas ambulancias seis o siete veces al día, trabajos reiterativos sin sentido”, añade. También denuncia haber recibido insultos: “Me llamaron ‘perro’”.
“Me reubicaron en la misma oficina con quien me estaba haciendo daño”, asegura.
Denuncia retirada, según la Conselleria; el trabajador lo niega
En relación con las denuncias internas contra la persona responsable de GSAIB en Ibiza, fuentes de la Conselleria señalan que la única denuncia formal registrada en este caso fue presentada por el propio trabajador contra la responsable del servicio y que posteriormente fue retirada por él mismo, lo que motivó que el expediente “no fructificara y quedara en nada”.
Sin embargo, el trabajador niega de forma tajante esta versión: “Yo no he retirado nada, nada. No tienen nada mío, no pueden enseñar nada mío”.
Explica que, en su momento, fue contactado para abordar la situación, pero que condicionó cualquier actuación a su estado de salud: “Le dije que cuando estuviera en condiciones hablaríamos, que me citaran, y la cosa quedó así. Ya no me volvieron a decir nada más”.
En la misma línea, sostiene que no tendría sentido retirar una denuncia en su situación actual: “Si no estoy yendo a trabajar, ¿cómo voy a retirar nada?”.
Desde el entorno sindical de UGT apoyan al trabajador y apuntan, además, que sí hubo otro trabajador que retiró una denuncia, pero subrayan que no se trata de este caso. Remarcan que ha habido más denuncias contra la gestión de GSAIB en Ibiza.







Si tan mal lo pasa alguien en el trabajo, uno puede despedirse también, que parece que no se valora esa opción… si es por salud propia, cada cual que haga lo que le convenga. Yo lo tengo muy claro.
Y lo que parece que le conviene a esta persona parece que también lo tiene muy claro: no trabajar y pretender cobrar algo por un trabajo que no realiza a coste de todos los contribuyentes.