El anuncio del Ayuntamiento de Ibiza de que pedirá la extinción de la cesión de uso acordada en 1975 al Ministerio de Cultura de la Antigua Universidad (sede del Museo Arqueológico de Ibiza y Formentera en Dalt Vilas), junto a la Capilla del Salvador, y el baluarte de Santa Tecla no ha gustado nada a la Junta Directiva de la Asociación de Amigos del Museo Arqueológico de Ibiza y Formentera (AAMAEF).
Dicha junta ha emitido hoy un duro comunicado en el que critican y afean la solicitud que el Ayuntamiento de Ibiza va a formular al Ministerio de Cultura respecto a la devolución de los espacios que conforman la citada sede.
«Sorprende», dicen, que dicha solicitud se ampare en el hecho de que estos espacios permanezcan cerrados desde el año 2011, y recuerdan la cronología de lo sucedido estos años, como el hecho de que el proyecto de reforma que presentó el ministerio fue aprobado por la CIOTUPHA en 2019, pero no contó con la aprobación por parte del Ayuntamiento de Ibiza, hecho que impidió su realización.
Para este colectivo, resulta «paradójico» que sea el mismo Consistorio que con tanto interés propició la presencia del Museo Arqueológico en Dalt Vila, «el que se oponga y dificulte a la reapertura del mismo».
Y recuerdan que es «una institución que ha estado al servicio de los ibicencos y formenterenses, así como de los numerosos visitantes, desde hace 120 años, a los que hay que añadir los que estuvo en manos de la prestigiosa Sociedad Arqueológica Ebusitana, germen del Museo actual, el decano de las Baleares y uno de los más antiguos de nuestro país».

Como mucha gente sabe, los antiguos edificios de la Universidad de Eivissa, Capilla del Salvador y la pequeña capilla dels Jurats, fueron cedidos a la Sociedad Arqueológica Ebusitana para que en ellos se depositaran los objetos o donaciones producto de las excavaciones.
Estos inmuebles se encontraban en ese momento en muy mal estado de conservación, por lo que sufrieron diversas reformas y restauraciones. En ellos se fueron exponiendo, además de las donaciones de la familia Román (principalmente procedentes de los santuarios de la Illa Plana y es Culleram), el resultado de las sucesivas campañas de excavaciones llevadas a cabo por el propio Carlos Román, tanto en las necrópolis rurales como en la necrópolis del Puig des Molins; así como las donaciones y compras de la extinguida Junta Protectora del Museo Arqueológico, las cuales abarrotaron este pequeño espacio.
«Resulta triste pensar en la gran perplejidad que sentirían estos pioneros de nuestra arqueología como Juan Román y Calbet, Arturo Pérez-Cabrero y Tur, Carlos Román Ferrer o José Mª Mañá de Angulo ante una solicitud de restitución unilateral sin una justificación debidamente argumentada y amparada jurídicamente, que imposibilitaría la apertura del espacio y la exposición de las colecciones del museo al público», lamentan los Amigos del Museo.
A la asociación le preocupa especialmente que se haya hecho este anuncio «sin conocer cuál va a ser el uso concreto destinado por el Ayuntamiento a estos inmuebles».
Además, remarcan que «los diferentes ministerios que se han ocupado del Museo de Dalt Vila, han ido invirtiendo en los inmuebles llevando a cabo reformas diversas que permitieran exponer con el debido decoro sus colecciones».
Entre ellas destacan cronológicamente: 1965 – Proyecto de Antonio Alomar: integración de varios edificios y conexión con las casamatas del baluarte de Santa Tecla. 1979 – Inauguración de la exposición permanente tras la reforma. 1993–1995 – Mejora de instalaciones: nuevos servicios y cambio de recorrido. 2010 – Cierre del museo por humedades en la cubierta; restauración de la misma financiada por el 1% cultural. 2011–2012 – Consolidación estructural de la Capilla del Salvador. 2020–2023 – Restauración e impermeabilización de cubiertas por el Govern Balear.
«Además de todas estas acciones, también pueden mencionarse las gestiones y el proyecto fallido del Ministerio para trasladar el museo a cas Dominguets; o las catas arqueológicas realizadas en el baluarte en el año 2017; ampliadas con posterioridad durante el 2022 y 2024, con la finalidad de llevar a cabo el proyecto de reforma para la mejora de la accesibilidad, recorrido y posible ampliación», añaden.
Este proyecto fue presentado y aprobado por la CIOTUPHA en 2019, pero no contó con la aprobación por parte del Ayuntamiento de Ibiza, hecho que impidió su realización.
A la vista de esta negativa, el Ministerio de Cultura está en estos momentos trabajando en un nuevo proyecto que pueda satisfacer las peticiones del Ayuntamiento, pero, hasta la fecha, no ha podido finalizarse.
«Obviamente nadie discute la titularidad de estos edificios, los cuales unos son herencia de la antigua Universidad y otros, como el Baluarte de Santa Tecla, fueron cedidos por el Ministerio de Defensa. Esta Junta cree que el Ministerio de Cultura, el Govern de les Illes Balears y el Ayuntamiento de Eivissa, deben hallar una solución que no demore más la apertura de las salas del Museo Arqueológico de Ibiza y Formentera, explicando a la población de nuestras islas, cuáles son las razones y motivos por las que solicita la reversión de estos inmuebles y, en su caso, a qué serían destinados», concluyen.






