El Ayuntamiento de Santa Eulària ha decidido dejar a s’Aigua Blanca, a partir de este verano, como playa no vigilada y sin servicios municipales.
La playa no contará con efectivos de salvamento ni vigilancia por parte de Cruz Roja, y se han retirado todo los elementos vinculados a los servicios municipales, ha informado el consistorio en un comunicado.
La playa de s’Aigua Blanca está calificada de riesgo bajo en que respecta al estado del mar, aunque desde el consistorio han insistido en la importancia extremar la precaución, especialmente en las zonas de acantilado.
El Ayuntamiento ha pedido tanto a la población residente como a los visitantes que no se sitúen en las laderas del acantilado y que respeten en todo momento la señalización, especialmente en los puntos con riesgo de desprendimientos.
El acceso del tráfico rodado a la playa también permanecerá cerrado.
Ante cualquier incidencia o situación de emergencia, se debe avisar a la Guardia Civil o al teléfono de emergencias 112.
EFE





