La isla de Formentera podrá producir cítricos, frutales de hueso y hortalizas de proximidad tras la mejora del sistema de regadío con aguas regeneradas, una obra que acaba de finalizar el Ministerio de Agricultura por 1,3 millones del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Unión Europea.
La secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, Begoña García Bernal, de visita oficial en las Pitiusas, ha recorrido este martes la nueva infraestructura, realizada a través de la Sociedad Estatal de Infraestructuras Agrarias (Seiasa), y que servirá también para reforzar el abastecimiento local, ha informado el Ministerio de Agricultura en un comunicado.
Las nuevas instalaciones, que han visitado también el presidente de Seiasa, Francisco Rodríguez Mulero, y el conseller balear de Agricultura, Joan Simonet, beneficiarán a 75 regantes que cultivan 82 hectáreas en el término municipal de Sant Francesc.
El proyecto ha conseguido mejorar la calidad del agua regenerada de la estación depuradora de aguas residuales de Formentera a partir de la instalación de filtros y de un sistema de tratamiento físico-químico.
Las obras han incluido la conexión de la balsa con la estación desaladora de agua de mar de la isla y la sustitución del bombeo de la balsa a las parcelas de cultivo.

Se ha optimizado además la gestión del agua de riego gracias a la digitalización con la instalación de un sistema de telecontrol.
Aunque el cultivo mayoritario de la zona es el olivar, las infraestructuras permitirán introducir frutales de hueso y cítricos, y desarrollar superficies hortícolas para el abastecimiento de proximidad, orientadas a reforzar la producción local y reducir la dependencia exterior.
EFE
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