Quien haya navegado estos días por las costas de Ibiza habrá vuelto a tierra con un nudo en el estómago. Plásticos flotando, restos de aparejos, basura acumulada en calas y puertos… Una realidad que choca de frente con la imagen de postal —o de Instagram, que es la postal de hoy—. La cara B de un turismo que vende paraíso pero que esconde, bajo la superficie y en sus orillas, una crisis ambiental.
El fotógrafo de naturaleza Xavier Mas Ferrà, especializado en entornos marinos y con Ibiza y Formentera siempre en el objetivo, ha querido dar voz a esa realidad con su cámara. Y ha recibido un reconocimiento por ello, ya que ha obtenido una mención especial en la categoría Nuestros Océanos del concurso Ocean Geographic Pictures of the Year (OGPICOTY), uno de los certámenes de imagen para la conservación de los océanos más influyente del mundo. En su edición 2026, el concurso ha recibido más de 8.500 fotografías de todo el planeta.
La imagen premiada la tomó en febrero, en el puerto deportivo Coral Mar, en Cala Tarida. «Con los temporales de invierno llega gran cantidad de plástico a la costa y se acumula en Coral Mar», explica el propio fotógrafo a Noudiari. En aquel escenario de residuos, una pareja de ánades reales —el macho y la hembra— comía entre los plásticos. Fue la hembra la que quedó inmortalizada en la foto: un retrato cotidiano y desolador de cómo la fauna convive, sin otra opción, con nuestra basura.

«Es horrible, ni te lo imaginas. Solo ves una parte; lo que está en el fondo no lo ves», lamenta Mas Ferrà, que tiene muy claro el valor de difundir este tipo de imágenes: «Este tipo de fotos tiene que llegar a cuanta más gente mejor».
Y razón no le falta. Lo que la cámara captura en superficie es solo el síntoma visible de un problema mucho más profundo —literal y metafóricamente— que afecta a uno de los ecosistemas marinos más valiosos del Mediterráneo.
Mas Ferrà suma así un nuevo galardón a una trayectoria ya repleta de reconocimientos. Es uno de los fotógrafos más premiados de las Pitiüses, y su trabajo sigue siendo no solo bello sino una llamada de atención necesaria sobre el estado del mar que nos rodea.






