La Escuela Municipal de Música celebró ayer sábado su tradicional Concierto de Final de Curso, una de las citas más esperadas del año. Sobre el escenario se pudo palpar la emoción, el esfuerzo y la evolución de un alumnado que demostró ante el público el gran trabajo realizado a lo largo de todo el año académico.
El evento se convirtió en una auténtica fiesta de la cultura y el aprendizaje, reuniendo a estudiantes de diferentes edades y especialidades musicales. Los asistentes pudieron disfrutar de un programa muy variado que reflejó no solo el talento individual, sino también el fuerte compromiso de toda la comunidad educativa del centro.
Uno de los momentos más destacados de la jornada fue la actuación de los conjuntos instrumentales de las distintas especialidades que se imparten en la escuela. Asimismo, las agrupaciones más numerosas del centro cobraron un especial protagonismo:
- El Coro Infantil: Que encandiló al público con su frescura y sensibilidad.
- La Banda Juvenil: Encargada de llenar el recinto con un potente y coordinado repertorio preparado minuciosamente durante los últimos meses.
En total, decenas de alumnos y alumnas de todas las edades compartieron escenario, dejando claro que la música es, ante todo, un trabajo colectivo. Con los aplausos de un público entregado y la satisfacción del deber cumplido, la Escuela Municipal de Música cierra de forma brillante las aulas hasta el próximo curso.













