Un agente de la Policía Nacional fue hallado muerto la madrugada del pasado lunes 22 de junio en su vivienda en Ibiza.
Según fuentes cercanas al caso recogidas por Noudiari, fue la pareja del agente quien dio la alerta al ver que este se encontraba fuera de sí, tras un posible consumo de medicamentos o sustancias estupefacientes.
Fuentes cercanas a la investigación han explicado este martes a EFE que la mujer que se encontraba con el agente escapó de la casa por una ventana y presentaba cortes en las piernas.
Noudiari ha podido saber mediante fuentes cercanas al caso que la mujer salió por la ventana para pedir auxilio a una vecina que también era agente del cuerpo policial. Al regresar a la vivienda, y tras dar aviso al 091, el hombre estaba ya inconsciente.
Lamentablemente, cuando los sanitarios llegaron al domicilio, intentaron reanimar al agente, de 36 años, pero no pudieron hacer nada por salvar su vida.
Se da la circunstancia de que el agente, que ejercía hasta ahora desde la Comisaría de Ibiza, estaba a punto de dejar la isla por un cambio de destino inminente.
Por el momento el caso está en manos de la Policía Nacional, que ha descartado la participación de terceras personas y ha solicitado una autopsia y un estudio toxicológico, con el objetivo de esclarecer las causas de la muerte. Entre las posibles hipótesis se baraja si las sustancias halladas en el apartamento podrían haber provocado el colapso y repentino fallecimiento del agente.






