Un incendio que se ha iniciado esta tarde en una zona rural de rastrojos, cerca de varias viviendas, ha hecho saltar la alarma en Cala de Bou. Las llamas se han propagado a gran velocidad en un día con riesgo máximo de incendio debido a las altas temperaturas, lo que obligó a desplegar rápidamente a medios aéreos y terrestres para sofocar el fuego.
Los servicios de emergencias han trabajado intensamente sobre el terreno para controlar las llamas y evitar que afectaran a las viviendas cercanas, sobre las que se ha instalado el humo que emanaba de la combustión y algunas de las cuales han tenido que ser evacuadas por precaución durante el incidente.
Afortunadamente, la rápida y coordinada intervención de los cuerpos de emergencia ha permitido dar el incendio por extinguido. Según el balance definitivo ofrecido por los Bomberos de Ibiza, el fuego ha afectado finalmente a una superficie total de 1.158 metros cuadrados.
A pesar de que el principal temor era la cercanía de las casas, las llamas han terminado devorando una zona de cañizo y rastrojos, además de afectar a un vehículo y a un almacén situados en las inmediaciones.
En las labores de extinción y seguridad ha sido clave el trabajo conjunto de los Bomberos de Ibiza con los efectivos del IBANAT y los medios aéros, así como el apoyo en el terreno de la Policía Local de Sant Josep, la Guardia Civil y Protección Civil de Sant Josep.






