Hace poco más de un año, vecinos y propietarios de terrenos de Cala d’Hort, en el término municipal de Sant Josep de la isla de Ibiza, decidieron cerrar accesos a algunas de sus fincas —que actuaban como aparcamientos ‘alegales’ de acceso gratuito—, además de vallar de forma perimetral el acceso a pie a la zona conocida popularmente como «mirador de Es Vedrà» —en realidad llamado s’Era des Mataret—.
La medida, drástica y que generó tanto muestras de apoyo como otras de rechazo, respondía a la masificación creciente que venía sufriendo el lugar, en parte generada por su popularidad en redes sociales.
Venta ambulante de mojitos, fiestas con DJs, bodas, picnics de pago, rodajes y promociones publicitarias se sucedían en un espacio que, además de ser privado, está protegido medioambientalmente.
Un año después, el balance es agridulce.
El cierre perimetral ha demostrado ser eficaz para frenar la avalancha diaria de visitantes, según admiten los afectados, pero no ha resultado infranqueable. En las últimas semanas y con la llegada de la temporada alta y la presencia de más turistas, se han registrado varios actos vandálicos en forma de agujeros abiertos en la valla hechos por quienes se saltan la prohibición para llegar hasta el mirador. La propiedad, que hace no mucho invirtió varios cientos de euros en arreglar el vallado afectado por el vandalismo, se ha encontrado con que al día siguiente de la reparación ya había vuelto a ser forzado.
«Unos, abren los agujeros o tiran las vallas; otros simplemente se cuelan por lo que ya encuentran abierto. Nadie les controla», lamenta un vecino de la zona.

Otro hecho especialmente triste es el hallazgo de trampas para serpientes vandalizadas. Esta especie invasora depreda a las lagartijas endémicas y por eso se instalan trampas en lugares tan sensibles como este. La realidad es que los visitantes las rompen y golpean, dejándolas inutilizadas.

Otro problema es que muchos conductores no respetan las señales de prohibido aparcar que hay en los accesos a los terrenos privados. Unas salidas que están debidamente indicadas. Lo que ocurre es que, de manera frecuente, los residentes se ven con el paso bloqueado. «Si en ese momento no está el conductor para abrir el paso no podemos salir. Si está y se lo recriminamos nos dicen que solo se han parado a hacer una foto», lamentan.

El aparcamiento, resuelto a última hora con otros terrenos
Otro frente ha estado abierto: el del aparcamiento. El verano pasado, el Ayuntamiento de Sant Josep había habilitado de forma gratuita una zona de estacionamiento de una propiedad privada para intentar ordenar el caos circulatorio que generaba la falta de plazas, pero este año el acuerdo con los propietarios de aquel solar no se renovó. La propiedad planteaba cobrar por el uso del terreno.
La solución a este problema la ha gestionado el Ayuntamiento de Sant Josep, que a finales de junio firmó un acuerdo con particulares para alquilar dos solares próximos a la playa de Cala d’Hort por un importe conjunto de 14.000 euros, que se destinarán a aparcamiento abierto y gratuito para los visitantes.

El alcalde, Vicent Roig, explicó a IB3 el pasado 23 de junio que los dos espacios —uno en la intersección de la carretera de Cala d’Hort hacia Cala Vadella y el otro justo al lado— podrían estar operativos en un plazo de diez a quince días, y que el Ayuntamiento asumirá también su mantenimiento y limpieza. Fuentes del vecindario indican que están abiertos aunque no han visto que estén señalizados.
Influencers y rutas alternativas
El cierre del acceso oficial al mal llamado ‘Mirador de es Vedrà’ no ha frenado el interés por la zona; al contrario, ha generado su propio ‘contraefecto’.
En redes sociales llevan tiempo circulando publicaciones de influencers que presumen de conocer muy bien la zona y que ofrecen «rutas alternativas» para llegar hasta el entorno de la torre des Savinar y el Mirador. Aunque este lugar ya no aparece señalizado en aplicaciones como Google Maps los creadores de contenido se esfuerzan en seguir atrayendo a sus seguidores a este lugar.
Bajo estas líneas, un ejemplo:
@necoreonna Uno de los lugares más icónicos de Ibiza. 🥺 Para llegar, ahora hay que buscar 📍Torre Des Savinar y antes de llegar a la torre, se ve el acantilado con la vista panorámica a Es Vedrà. – #ibiza #mirador #ibizasunset #ibiza2025 #esvedra #esvedrà #ibizasecret #atardeceres #illesbalears #islasbaleares #planesalairelibre #verano2025 #veranito ♬ show me love WIZTHEMC Gravagerz REMIX – grava
El eclipse del 12 de agosto, con el dispositivo aún por definir
Todo este escenario se produce a apenas un mes de que Cala d’Hort viva una cita crítica: el eclipse previsto para el 12 de agosto convertirá previsiblemente la zona en uno de los puntos de observación más demandados de la isla. Fuentes municipales y del Govern balear señalaron el pasado 22 de junio y el 29 de junio, respectivamente, que de momento, no existe un dispositivo definitivo o cerrado, aunque se prevé establecer controles de tráfico para regular y limitar los accesos en determinados puntos, así como reforzar la presencia de recursos en el mar. Desde el consistorio también se plantea recomendar a la ciudadanía que, quien pueda, siga el fenómeno desde casa, y que quienes decidan desplazarse lo hagan con precaución.








Con el aparcamiento encarrilado, aunque con retraso, el foco de preocupación de vecinos y propietarios se traslada ahora sobre todo a la valla perimetral, que sigue siendo forzada de forma recurrente, y a la falta de conocimiento sobre un dispositivo especial para el eclipse.
Mientras tanto, el vandalismo se sigue sucediendo, y se ceba, paradójicamente, con los carteles que indican la protección de la zona: están completamente llenos de pegatinas y grafitis, cuando no arrancados de cuajo. Además, hay basura por todas partes.







que se empiece a dar multas a los turistas y quizás un poco de respeto lo puedan aprender
pues si, dret de admisio, cóm molts llocs, farts de turistes a fer sase i es gilipolles
Cuando se falta al respeto mal vamos. Pero también es cierto que las autorades van siempre un paso por detras de todo por desgracia.