Tres niños menores migrantes —de 5, 7 y 15 años, respectivamente— que llegaron a Ibiza en una embarcación irregular junto a su madre la semana pasada, el 23 de julio, pasaron la noche en el hospital Can Misses de Ibiza junto a ella, que estaba hospitalizada por quemaduras producidas durante la travesía a causa de motor.
Según fuentes de Noudiari, Cruz Roja dejó a los menores con la Policía Nacional al cerrar su carpa de atención humanitaria por la noche, y los niños pasaron la noche en el Hospital Can Misses «esperando a la madre», en una situación que la fuente describe como de descoordinación e incertidumbre, sin que nadie se hiciera cargo con claridad de la situación, y que generó «enfado generalizado» entre quienes conocieron el caso.
Consultadas las partes implicadas, los hechos básicos —que los menores pasaron la noche en el hospital— se confirman, aunque las instituciones consultadas presentan una versión distinta sobre cómo se gestionó esa noche.
Cruz Roja remite a Policía Nacional
Cruz Roja explica que la atención y custodia de las personas migrantes recién llegadas corresponde a Policía Nacional en Eivissa (y a la Guardia Civil en Formentera). Según la organización, fue la propia Policía Nacional quien derivó a la madre al hospital al detectar que presentaba quemaduras de gasoil sufridas durante la travesía, por lo que Cruz Roja ni siquiera llegó a realizarle la primera atención humanitaria habitual, al haber sido ya derivada al centro sanitario. La entidad añade que, tras una primera asistencia a los menores, fue también Policía Nacional quien los trasladó junto a la madre al hospital, y remite cualquier pregunta sobre custodia y traslado a ese cuerpo policial.
Cruz Roja recuerda además que su actuación con las personas migrantes se enmarca en el Programa de Atención Humanitaria a Inmigrantes del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, y que una vez la madre recibió el alta, la familia fue derivada a la carpa de Atención Humanitaria del puerto de Eivissa.
Delegación del Gobierno: «Los menores permanecieron con ella, en la habitación»
La versión que aporta más claridad es la de la Delegación del Gobierno en Illes Balears, que traslada la información facilitada por la Policía. Según esta, al llegar la mujer con los tres menores y requerir atención hospitalaria, fue trasladada en ambulancia a Can Misses, donde los menores permanecieron con ella en todo momento, en la habitación de planta. «La madre estuvo consciente en todo momento», subrayan.
La Delegación explica también por qué no se optó por otras alternativas: se consultó previamente con el centro de menores Padre Morey, pero al no tratarse de menores no acompañados —estaban con su madre— no procedía su acogida allí. Tampoco podían permanecer sin la madre en el espacio modular de Cruz Roja. Ante ese escenario, la Policía habló con los responsables del hospital y se permitió que los tres niños permanecieran todo el tiempo en la habitación, junto a su madre.
El hospital remite a Delegación sin entrar en detalles
Preguntado directamente sobre si los menores pasaron la noche en sus dependencias, quién se hizo cargo de ellos y si se activó algún protocolo de menores, el Hospital Can Misses no ha respondido a las preguntas concretas al tratarse de un tema de menores fuera de sus competencias directas y ha indicado que sobre el asunto informa la Delegación del Gobierno.
La versión de Delegación del Gobierno no contradice el hecho central de la denuncia —que los tres menores pasaron la noche en el hospital—, pero sí ofrece una lectura distinta: no estuvieron desatendidos al no ser separados de su madre, sino que estuvieron en la misma habitación, en planta.
Sin embargo, esa misma explicación deja al descubierto un dato que no despeja la preocupación original, sino que la reformula: la solución adoptada no fue el resultado de un protocolo pensado para este tipo de casos, sino lo único que quedaba después de descartar las alternativas existentes.
Delegación confirma que se consultó al centro de menores Padre Morey, que no los acogió por no tratarse de menores no acompañados, y que tampoco podían permanecer sin la madre en el espacio modular de Cruz Roja. Descartadas esas dos vías, la Policía acordó con el hospital que los niños se quedaran en la habitación con su madre.
Ninguna de las fuentes consultadas —ni Cruz Roja, ni Delegación del Gobierno, ni el Hospital Can Misses, que ha remitido cualquier pregunta a Delegación sin entrar en detalles— ha explicado si se activó algún tipo de apoyo adicional (social, psicológico o de conciliación) para una mujer que, recordemos, estaba ingresada por quemaduras y que pasó la noche siendo, en la práctica, la única responsable de sus tres hijos, uno de ellos de cinco años, dentro de una habitación de hospital.





