El grupo proteccionista GEN-GOB ha expresado su rechazo al proyecto de ampliación del aeropuerto de Ibiza impulsado por AENA y ha advertido de sus posibles efectos sobre el entorno del Parque Natural de ses Salines. Según la organización ecologista, parte de las actuaciones previstas ocuparían las Zonas Periféricas de Protección que rodean el espacio natural protegido. Una de estas áreas se encuentra al este de la terminal actual, donde el proyecto contempla ampliar las instalaciones destinadas a atender el incremento de pasajeros, mientras que la otra se sitúa al oeste, en el entorno del torrente que está previsto soterrar.
El GEN-GOB considera que estas zonas cumplen una función de protección y transición respecto al parque natural y sostiene que las actuaciones proyectadas deberían analizarse teniendo en cuenta las limitaciones establecidas por el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) de ses Salines. Uno de los principales argumentos de la entidad ecologista se centra en el impacto que, a su juicio, tendría el aumento de la actividad aeroportuaria sobre la avifauna de ses Salines.
El GEN-GOB señala que un incremento del número de vuelos supondría mayores niveles de ruido y emisiones, además de un aumento del riesgo de colisiones entre aeronaves y aves. La organización vincula asimismo el crecimiento del número de pasajeros con un incremento de otras actividades asociadas al aeropuerto, como el tráfico de vehículos, autobuses y servicios de tierra. La entidad considera especialmente relevante la proximidad entre las instalaciones aeroportuarias y los humedales del parque natural, y advierte de que la ampliación podría incrementar las presiones sobre este espacio protegido.
El consumo de agua constituye otro de los aspectos cuestionados por el GEN-GOB. La organización sostiene que el actual consumo del aeropuerto ya resulta difícilmente compatible con la situación de escasez hídrica que atraviesa Ibiza y afirma que una ampliación de las instalaciones incrementaría esta demanda.
En este sentido, la entidad también formula acusaciones sobre el sistema de abastecimiento y tratamiento de agua del aeropuerto. En concreto, afirma que la instalación utiliza agua procedente de pozos afectados por salinización y que dispone de una desaladora cuya situación administrativa debería ser revisada.
La organización ecologista también denuncia el impacto de la iluminación del aeropuerto sobre el entorno natural. Según su comunicado, la terminal utiliza luminarias blancas de elevada potencia y considera que su orientación y características generan contaminación lumínica en las zonas próximas a los estanques de ses Salines. El GEN-GOB teme que el incremento de las dimensiones de la terminal provoque un aumento significativo de esta contaminación y sostiene que la iluminación puede afectar a las aves que utilizan los humedales cercanos.
Denuncia problemas con las aguas residuales
Otro de los elementos señalados por la entidad son los vertidos de aguas residuales en la zona de es Codolar. El GEN-GOB asegura que se han producido episodios de vertidos y cuestiona la capacidad de las instalaciones actuales para gestionar el volumen de aguas residuales generado por la actividad aeroportuaria.
La organización considera que aumentar el tráfico de pasajeros sin resolver previamente estos problemas podría agravar la situación, aunque AENA ha señalado en varias ocasiones que la ampliación de las instalaciones no llevará asociado un incremento en el número de usuarios ni de vuelos.
Más allá de los efectos sobre ses Salines, el grupo ecologista sitúa su oposición al proyecto en un debate más amplio sobre el modelo de crecimiento de Ibiza. Según el GEN-GOB, una ampliación de estas características contribuiría a incrementar la presión sobre las infraestructuras de la isla, el tráfico y la masificación turística. Reclama, por tanto, que los efectos ambientales y territoriales del proyecto sean analizados antes de acometer la ampliación.







Me gustaría que el GEN-GOB aportara sugerencias y soluciones en lugar de maldiciones bíblicas sobre el aeropuerto. AENA, ese «ente» misterioso y algo siniestro que manda en el aeropuerto y no da explicaciones claras y feacientes al pueblo de Eivissa y que se cree dios y señor de su cortijo, más de lo mismo.
El aeropuerto representa el 90% de la riqueza que se genera en la isla. Sin él apaga y vámonos y tendríamos que volver al algarrobo y la almendra para generar riqueza. Algún «iluminado» está dispuesto?
Señoras/es, queremos seriedad por ambas partes y llegar a un consenso satisfactorio que conlleve la protección del Parque Natural de SEs Salines y a la operatividad del aeropuerto.
Claridad por ambas partes, nos jugamos mucho.
Por cierto, hay más flamencos que nunca, que pasan olimpicamente de nosotros y del ruido, sobretodo en los estanques que están más pegados al aeropuerto y en los estanques por detrás de Es Cavallet.
No crían en los estanques supongo que por la fluctuación del agua embalsada.
El próximo reto sería que pudieran criar en Es Cavallet o pegados al aeropuerto, siempre que Salinera Española no inundara los estanques que están pegados a las pistas. Por lo que yo sé en Es Cavallet no se recoge la sal y sería perfectamente factible.
Así tendríamos flamencos residentes y de paso. Todo un placer para los amantes de las aves