El grupo ecologista Gen-Gob ha pedido al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil que investigue el abastecimiento de agua potable del aeropuerto de Ibiza.
En un comunicado, los conservacionistas han explicado este miércoles que la terminal se abastece de un acuífero subterráneo, mediante concesiones otorgadas por la Dirección General de Régimen Hidráulico.
Según han asegurado, el total de extracción permitido a las concesiones otorgadas es de 93 millones de litros anuales, de los cuales Aena declara consumir solo 80 millones de litros, lo que indicaría que el consumo se encuentra por debajo de lo que se puede extraer por concesión de que dispone, pero la realidad es que el acuífero no puede asumir esta extracción, ha indicado el Gen.
Para ello, la organización ha citado la memoria ambiental del Plan Director del aeropuerto que admite esta unidad hidrogeológica tenía en 2008 una recarga anual estimada de entre 6 y 10 hm³/año, actualmente menor por el descenso de lluvias, mientras que las extracciones suponían alrededor los 20 hm³/año.
Los ecologistas han remarcado que la memoria admite este “desajuste” y han señalado que esto provoca una bajada de los niveles de presión y altura del agua subterránea (piezométricos) y un proceso de intrusión de agua marina en los pozos.
Para el Gen-Gob, aunque esta “aberración” está pasando en prácticamente en toda la isla, el aeropuerto “va todavía más allá”, ya que, según la memoria del Plan Director, la cantidad de cloruro que contiene el agua que se extrae del acuífero para abastecer el aeropuerto es un 400 % superior a la potable.
Sin embargo, apunta que el aeropuerto dispone de agua potable y esto solo es viable mediante la potabilización, que requiere de autorizaciones específicas, tanto por el tratamiento como por el rechazo de la salmuera sobrante, como una evaluación de impacto ambiental, especialmente en instalaciones ubicadas junto al Parque Natural de ses Salines.
El Gen-Gob se dirigió a la Dirección General de Recursos Hídricos para conocer la autorización de la potabilización de agua de aeropuerto y dónde se ha autorizado el punto de vertido y en respuesta se le notificó que “no existe información sobre ninguna planta potabilizadora ni ningún punto de vertido”.
Si la planta desaladora es legal, han añadido los ecologistas, «es imposible» que no conste. Si no es legal, han advertido, «Aena está incurriendo en un delito contra los recursos naturales que se ha de investigar”.
Desde el Gen han criticado el “desprecio absoluto” de Aena por la isla sus problemas de saturación, con el único objetivo de “favorecer el accionariado privado”.
EFE






