El Ayuntamiento de Sant Antoni ha aclarado hoy con un comunicado que el episodio registrado ayer en la playa de es Pouet no corresponde a un vertido de aguas fecales, tal y como se ha señalado en informaciones difundidas este martes, sino a una salida de aguas pluviales.
Los servicios municipales y la empresa concesionaria del servicio de agua, Facsa, realizaron ayer por la tarde las correspondientes comprobaciones para determinar el origen del agua, «confirmando que no se había producido ninguna fuga de la red de alcantarillado y que el agua procedía de la red de pluviales», destaca el Consistorio.
En este sentido, se realizó una medición de la conductividad del agua, que se situó en 526 µS/cm, un valor muy inferior al que correspondería a un agua residual, que presenta habitualmente valores mínimos de entre 3.000 y 5.000 µS/cm. La medición, por tanto, confirmó que se trataba de agua de lluvia.
En este sentido, el Ayuntamiento explica que, tras un episodio de precipitaciones, es normal que se produzca el desagüe de aguas pluviales a través de estos puntos de evacuación.
Ante el episodio registrado, los servicios de socorrismo siguieron el protocolo y establecieron una dinámica de información a los usuarios de la playa. También comprobaron que la cantidad de agua que llegó a la zona de baño fue mínima y no se consideró necesario prohibir el baño ni cerrar la playa, ya que para adoptar estas medidas debe existir una certeza de contaminación efectiva de la zona de baño.
No obstante, y como medida preventiva, los servicios municipales procedieron a tomar muestras de agua de la zona de baño, ya que el agua de arrastre puede incorporar contaminantes durante su recorrido hasta el mar. Los resultados de estas muestras están todavía pendientes, admiten.
En este sentido, el Ayuntamiento insiste en que el Departamento de Medio Ambiente y los técnicos municipales siguen un protocolo exhaustivo ante este tipo de episodios, que contempla la toma de muestras por parte de personal autorizado, siguiendo los procedimientos establecidos y realizando el correspondiente seguimiento de la calidad de las aguas. «El Consistorio destaca así el rigor y la profesionalidad con los que se gestionan este tipo de incidencias, con el objetivo de garantizar la seguridad y la calidad de las aguas de baño», subrayan.
Asimismo, esta mañana, a primera hora, se ha realizado una nueva comprobación de la zona, «constatándose la ausencia de cualquier charco en la arena y de indicios de impacto de agua de arrastre en la zona de baño», añaden.
El Ayuntamiento lamenta que desde Salvem sa Badia se haya difundido la existencia de un supuesto vertido de aguas fecales sin haber contactado previamente con el Consistorio para contrastar los hechos. Bajo estas líneas, el vídeo compartido por la entidad.
El Consistorio explica que, en reuniones mantenidas anteriormente con la entidad, «se había planteado establecer una vía de comunicación y de información sobre este tipo de situaciones, que la asociación no cumplió en el día de ayer, y reclama rigor y responsabilidad a la hora de informar sobre estas cuestiones».
El Consitorio también ha detallado que «en toda esta temporada las analíticas oficiales que se han estado cogiendo en es Pouet, de manera habitual y continuada, por los organismos competentes demuestran que la calidad es apta para el baño».






