La Universitat de les Illes Balears en Ibiza acogió ayer por la tarde la presentación del análisis económico Informe Fénix en un evento organizado por el Institut d’Estudis Eivissencs.
El Informe Fénix, disponible en su totalidad online, es un análisis del actual modelo económico de Cataluña, “fruto de la constatación del deterioro continuado que ha experimentado la economía catalana en los últimos 25 años”, según los autores del propio documento. Ese mismo deterioro que ha vivido la región vecina es extrapolable en buena parte a la situación que experimenta la economía de Ibiza y Formentera, y es por ello que desde el IEE han querido poner el foco sobre este informe y sobre un modelo productivo que contribuye al “empobrecimiento de las Pitiusas”.
Lo hacen además en un momento en el que la masificación turística comienza a ser cuestionada como un elemento que pone en jaque al bienestar del residente de Ibiza y Formentera incluso desde la llamada a la movilización, con acciones como la manifestación convocada el próximo día 20 de septiembre contra la ampliación del aeropuerto de Ibiza, que no fue obviada en esta presentación.
La presentación del Informe Fénix en Ibiza corrió a cargo de dos de sus autores: Miquel Puig, Doctor en Economía por la Universitat de Barcelona, y Guillem López Casanovas, Catedrático Emérito de Economía de la Universitat Pompeu Fabra. La conversación fue moderada por Joan Serra Mayans, economista, empresario y exconseller de Política Empresarial y Actividades del Consell de Ibiza.
Aunque el informe no menciona directamente a Ibiza y Formentera, sí incluye un análisis comparativo de Baleares en algunos puntos, llegando a definir la economía balear como “aún más disfuncional” que la catalana en varios puntos clave.
Esa disfuncionalidad la describía como «una sensación» en la previa del evento ante el micrófono el presidente del IEE, Marià Mayans: “Tenemos todos la sensación de que hay cosas que no funcionan, que en Ibiza se vivía mejor hace 20 años, pero es una sensación que no cuantificamos”.
El Informe Fénix se presenta de soslayo como una herramienta para entender esa sensación, y lo hace con una paradoja preocupante: a pesar de un crecimiento en Cataluña del Producto Interior Bruto superior al de su entorno, esto no se ha traducido en un bienestar material para la población. De hecho, el Producto Interior Bruto per cápita, “lo que le toca a cada uno”, en palabras del economista Puig, se ha reducido considerablemente por debajo de la media europea.
“Desde el año 2000, Cataluña ha experimentado una explosión demográfica excepcional”, dice el informe, “impulsada por la creación de puestos de trabajo con salarios muy bajos ocupados exclusivamente por la inmigración, cosa que ha neutralizado el efecto del envejecimiento pero que ha tenido un efecto negativo sobre la productividad […] Ese comportamiento no es exclusivo de Cataluña”, concluye el informe, que compara en este análisis la economía balear.
“Durante mucho tiempo hemos escuchado la cantinela de que la economía va bien porque crea mucha ocupación”, empezó diciendo el profesor López Casanovas, que sin embargo, advirtió de la realidad: “Baleares ha creado mucha ocupación en sectores de salarios bajos y así no se garantiza la prosperidad del país ni de nuestro bienestar”.
En el inicio de su intervención, López Casanovas se fijó en un indicador clave para entender otro reto para la economía ibicenca: el enorme crecimiento poblacional de un 90% que la isla de Ibiza ha experimentado en los últimos 25 años, pasando de 88.076 habitantes en el 2001, a 167.988 habitantes en 2026.

En este momento, López Casanovas apeló al caballo de Troya que todos en la audiencia tenían en mente y que en parte motivó la organización de esta presentación: la ampliación del aeropuerto de Ibiza planteada por Aena. “Si haciendo lo que ya se hace tenemos dudas, ampliar el aeropuerto de Ibiza es echar leña al fuego”.
Por ello López Casanovas insistió en la necesidad de que la sociedad civil se movilice para reclamar soluciones alejadas del partidismo y cercanas al bienestar social: “Es muy importante que Aena, por la puerta de entrada, no se cargue todo el esfuerzo para reordenar todo el volumen de lo que ya tenemos aquí”.
Por su parte, el profesor Miquel Puig estableció una idea importante: “La economía balear ha crecido muchísimo, el PIB ha crecido muchísimo, pero el crecimiento del PIB per cápita es minúsculo”.
Tras comparar la situación de Baleares con ejemplos como Francia, o incluso la región austríaca de Tirol, donde el turismo es un sector con enorme productividad, Puig continuó comparando nuestra economía a otras que comparten “la misma enfermedad”, las de regiones como las Islas Canarias, Andorra, o el País Valencià, que también se basan en buena parte en el turismo. “Se caracterizan por un crecimiento enorme del PIB, un crecimiento brutal de la población, y por tanto crecimientos muy bajos del PIBpc”.

Son economías que desde el año 2000, en el contexto de un crecimiento poblacional enorme, “están creciendo no a base de trabajar mejor, sino de poner más gente a trabajar: y eso no tiene gracia”.
Eso se traduce en una economía en la que hay muchas personas trabajando, sí, pero con un recado: “En Baleares estamos creando sobre todo muchos puestos de trabajos muy baratos o baratos y mal pagados”, sentenció Puig sobre este tema, añadiendo que todos los puestos de trabajo por debajo de un salario de 27.500 euros al año son trabajos que indirectamente suponen un coste subsidiado por el Estado – “algo insostenible”.
En este hilo de ideas, Puig introdujo uno de los debates que se vive sobre la situación de Cataluña, que vive entre la posibilidad de reindustrializar o seguir invirtiendo su modelo económico en turismo. “En Cataluña se habla de la posibilidad de reindustrializar… ¿pero Ibiza qué? ¿Está condenada? ¿El turismo es una actividad necesariamente poco productiva? No. Puede ser muy productiva”.
En esta línea, Puig agregó que la diferencia con regiones muy productivas, como la de Tirol, es que estas siguen un modelo exclusivo, mientras que Ibiza se ha abocado al modelo de turismo masificado.
Cambiar el chip para revisar el modelo turístico
Al igual que López Casanovas durante su intervención, Puig también apeló a la necesidad de cambiar la opinión pública para considerar modelos turísticos con, por ejemplo, políticas de intervención. Para ello puso el ejemplo de Barcelona, ciudad en la que fue edil, y donde el equipo de Ada Colau congeló la concesión de 10.000 licencias de vivienda de uso turístico que se eliminarán, previsiblemente, en 2028.
Por ello Puig apoyó la idea de regular este tipo de licencias mientras haya un problema de acceso a un techo, un derecho protegido por la Constitución Española, fruto de enormes desigualdades y falta de bienestar también para la sociedad ibicenca y formenterense.
De hecho, una de las soluciones propuestas por el Informe Fénix es la reducción de la capacidad turística.
“La gran desviación de Baleares en los últimos 25 años está vinculada a un hecho: el turismo ha crecido de forma bárbara en el siglo XXI. Todo ese crecimiento ha estado sostenido en la vivienda de uso turístico, y por eso este cambio [de paradigma] es muy importante”, concluyó Puig.
Otras soluciones para cambiar el modelo económico de la región vecina incluyen incrementar el salario mínimo para frenar la expansión de trabajos poco cualificados, implementar políticas de inmigración selectiva o eliminar ventajas fiscales que favorezcan actividades de baja productividad entre otras.
El evento finalizó con preguntas de los asistentes, quienes devolvieron el foco al empobrecimiento de la sociedad de Ibiza y Formentera, al asunto de la vivienda, la carencia de políticas reguladoras, la especulación inmobiliaria que encarece el precio de compraventa y alquiler, y un tipo de turismo concentrado y cada vez más exclusivo y ‘lujo-izado’ económicamente.
Los datos económicos referenciados por los autores y otros puntos del informe se encuentran disponibles en la web informefenix.cat







AENA 4- Pitiüses 0.. hasta quan? escoltar a qui sab
QUE NO SE AMPLIA COJONES YA!!! DEJAD DE MENTIR!!