La lluvia ha obligado este jueves a cambiar los planes de muchos de los turistas que pasan estos días por Ibiza. Sin playa, sin piscina y con el cielo bastante poco colaborador, toca buscar alternativas para pasar el rato. Y algunos visitantes han demostrado que, cuando se trata de encontrar entretenimiento, la imaginación no tiene límites.
Un grupo de turistas británicos ha aprovechado el suelo mojado de la calle Santa Agnès, en el West End de Sant Antoni de Portmany, para convertir por unos minutos el ‘Endless Rainbow Walk’ de Okuda San Miguel en un improvisado tobogán.
La escena, grabada durante la tarde, muestra a los visitantes lanzándose cuesta abajo sobre colchonetas y otros hinchables, aprovechando la pendiente de la calle y el pavimento mojado. Y, a juzgar por la velocidad que llegan a alcanzar algunos de ellos durante el descenso, el invento funciona bastante mejor de lo que probablemente habían previsto.
Todo ello sobre una de las principales novedades del paisaje urbano de Sant Antoni: los 1.068 metros cuadrados de pavimento intervenidos por el artista internacional Okuda San Miguel, que han convertido la calle Santa Agnès en un paseo lleno de color.
El ‘Endless Rainbow Walk’ fue inaugurado el 21 de mayo de 2025 y recorre unos 160 metros de la calle con más de un centenar de colores, formas geométricas, animales y la característica Estrella del Kaos del artista. El proyecto nació con la intención de revitalizar el antiguo West End y convertir este espacio en un nuevo atractivo cultural y turístico del municipio.
Aunque, por lo visto, también puede servir para echarse unas carreras cuesta abajo cuando llueve.
La jornada comenzó con una meteorología bastante más complicada de la que muchos visitantes habían previsto para sus vacaciones en la isla. La activación del sistema Es-Alert en los teléfonos móviles contribuyó a poner el mal tiempo en el centro de la jornada, aunque finalmente el episodio no alcanzó la intensidad que inicialmente podía hacer temer el aviso.
Y mientras unos buscaban refugio y otros daban por perdida la tarde de playa, estos turistas optaron por una solución bastante más creativa: sacar las colchonetas y aprovechar la pendiente.
No sabemos si el Ayuntamiento de Sant Antoni había contemplado este uso entre las posibilidades del nuevo paseo artístico. Lo que está claro es que el ‘Endless Rainbow Walk’ acaba de descubrir una modalidad que no figuraba entre las ideas del consistorio: la de tobogán urbano.
Porque en Ibiza, incluso cuando la lluvia obliga a cambiar los planes, siempre hay quien encuentra la manera de divertirse. Y hoy, la manera ha sido deslizarse por Okuda.







Està prohibit passar-hi amb patins, patinets, bicicletes i qualsevol vehicle de rodes, però en cap lloc es prohibeixen flotadors.