Una vivienda situada en la calle Gregal de Ibiza ha sido precintada este jueves por su presunto uso como alojamiento turístico ilegal, en el marco de un procedimiento sancionador que contempla una multa de 220.001 euros contra el propietario del inmueble y su comercializador. La actuación ha sido llevada a cabo por el Consell de Ibiza y la Policía Local de Ibiza, dentro de los dispositivos conjuntos que ambas administraciones desarrollan para perseguir la oferta turística ilegal y el intrusismo en el sector.
El procedimiento se inició mediante una resolución del conseller competente, de fecha 8 de julio de 2026, en la que se acordó incoar expediente sancionador contra el propietario y el comercializador de la vivienda por la actividad turística que se venía desarrollando en el inmueble. La resolución contempla una sanción de 220.001 euros, al considerar que los hechos podrían ser constitutivos de una infracción muy grave prevista en la Ley 8/2012, de 19 de julio, del Turismo de las Illes Balears.
Además de la sanción económica, la resolución estableció como medida cautelar el precinto de la vivienda para impedir su utilización turística, una medida que se ha ejecutado durante el dispositivo realizado este jueves.
La normativa turística considera infracción muy grave la publicidad, contratación o comercialización de estancias turísticas en viviendas cuya tipología no permita desarrollar esta actividad o que se encuentren ubicadas en zonas no aptas. Este tipo de infracciones pueden acarrear multas de entre 40.001 y 400.000 euros.
Contra el alquiler turístico ilegal
El Ayuntamiento de Ibiza recuerda que los pisos no pueden destinarse al alquiler turístico en el municipio y que la normativa autonómica reforzó en 2025 las restricciones a esta actividad. Entre otras medidas, la legislación establece con carácter general la prohibición de presentar nuevas declaraciones responsables para viviendas sometidas al régimen de propiedad horizontal, salvo las excepciones contempladas en la propia norma.
La actuación de este jueves se enmarca en el trabajo conjunto que desarrollan el Consell de Ibiza, como administración competente en materia de ordenación turística, y el Ayuntamiento de Ibiza, a través de la Policía Local, para detectar y actuar contra viviendas que puedan estar siendo comercializadas como alojamientos turísticos de forma irregular.
Ambas administraciones han reforzado durante los últimos años las inspecciones, el intercambio de información y los dispositivos conjuntos. Según el Ayuntamiento, este trabajo ha permitido tramitar numerosos expedientes relacionados con la oferta turística ilegal y alcanzar en los últimos años un nivel de inspección y tramitación de expedientes que califica de «sin precedentes» en el municipio.
Desde las instituciones señalan que el objetivo es combatir una actividad que, según argumentan, puede reducir la disponibilidad de viviendas para uso residencial, generar problemas de convivencia y suponer competencia desleal para los establecimientos y operadores que desarrollan su actividad turística dentro de la legalidad.
El Ayuntamiento de Ibiza también ha tramitado sanciones en el ámbito urbanístico derivadas de inspecciones en las que se han detectado cambios de uso residencial a turístico realizados presuntamente de forma ilegal.
El Consell de Ibiza y el Ayuntamiento de Ibiza aseguran que mantendrán los dispositivos de inspección y control y continuarán actuando ante los indicios de comercialización turística ilegal detectados en viviendas del municipio.






