El Fanytas, un X-40 patroneado por Ingrid Banús, ha sido el gran protagonista de la regata Ophiusa 2026 tras firmar una brillante travesía entre Barcelona y Formentera que le ha permitido cruzar primero la línea de meta y, tras la compensación de tiempos, proclamarse también vencedor absoluto de esta exigente prueba de altura.
La embarcación llegó al puerto de La Savina a las 09:27 horas del viernes, después de haber tomado la salida el jueves a las 10:05 desde Barcelona, completando así una regata de gran nivel marcada por las duras condiciones meteorológicas. Este triunfo le valió también la Posidònia de Formentera, el máximo trofeo de la competición, un galardón que simboliza esta planta marina declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
En la clasificación por categorías, Fanytas también se impuso en el grupo de Tripulación, por delante del Ascata III, El X y Kelowa, estos tres últimos del Real Club Marítimo de Barcelona, que tuvo un papel destacado en esta edición.
En la categoría A2, reservada a tripulaciones reducidas, la victoria fue para el Zephyros, patroneado por Pau Domènech, también del Real Club Marítimo de Barcelona.
En el grupo Vintage, el triunfo fue para el Ascata III, seguido por El X y Kelowa, confirmando el protagonismo del club barcelonés en la regata. En la categoría de Solitario, las duras condiciones de viento y mar impidieron que los participantes pudieran completar el recorrido.
La salida estuvo marcada por una exigente previsión meteorológica, con vientos de componente noroeste de unos 25 nudos y rachas de hasta 35, además de olas de entre dos y tres metros. Aunque estas condiciones favorecían una navegación rápida hacia Formentera, también obligaron a patrones y tripulaciones a extremar las precauciones, especialmente durante la navegación nocturna.
En el tramo final, al aproximarse a Ibiza, la mayoría de la flota optó por dejar la isla por estribor, pasando por Tagomago y es Freus, una decisión estratégica que, a la vista de los resultados, resultó acertada.
La entrega de premios, junto con el cátering y la tradicional fiesta de clausura, tuvo lugar en la carpa instalada por el Consell de Formentera en La Savina. El conseller de Turisme, Artal Mayans, y el presidente del Real Club Marítimo de Barcelona, Alberto Díaz, fueron los encargados de entregar los trofeos.
Una vez más, la Ophiusa ha confirmado su prestigio como una de las regatas de altura más exigentes del calendario, una competición dura y técnica donde la autonomía, la estrategia y la resistencia marcan la diferencia y donde, año tras año, se dan cita algunos de los mejores navegantes.





