Los representantes de los trabajadores de la empresa UTE Portmany, concesionaria del servicio de limpieza del Ayuntamiento de Sant Antoni, con el apoyo del sindicato CCOO ha denunciado hoy en rueda de prensa lo que consideran «una alarmante deriva» del servicio que están sufriendo los trabajadores y trabajadoras. La situación es tan grave que dan un ultimátum a la empresa y al consistorio y no descartan movilizaciones si no hay cambios profundos y respuesta a sus denuncias.
Aseguran que han intentado de manera «reiterada y sin éxito», mantener una reunión extraordinaria con el apoderado de la compañía para buscar soluciones.
Además, el sindicato CCOO denuncia que el Ayuntamiento de Sant Antoni «es plenamente conocedor de todas estas irregularidades» y les acusan de «inacción», lo que ha dejado «desamparados a los trabajadores del servicio».
«Ante la pasividad política y laboral, la representación sindical se ha visto obligada a interponer denuncias en inspección que tampoco ayudan a la mejora del servicio», añaden.
Entre las quejas que presentan los trabajadores y trabajadores está la falta de organización en el trabajo: «Los cuadrantes de domingos y festivos deben exponerse con un mes de antelación por convenio, pero la empresa los publica de manera improvisada». Además, fuera de temporada, «las vacantes deberían cubrirse con personal fijo discontinuo pero contratan personal eventual, priorizando a amigos de los mandos», afirman.
Aunque la Inspección de Trabajo ya dio la razón a los trabajadores en este punto, la empresa ha recurrido para dilatar el proceso.
También denuncian que «ignoran sistemáticamente los criterios adecuados para acceder a los puestos mejor remunerados, favoreciendo de nuevo el amiguismo».
Los representantes de los trabajadores definen la actitud de algunos mandos intermedios y encargados de «abusiva». En este sentido han presentado quejas en los canales éticos de la empresa. Estas quejas no han sido respondidas y por ello han recurrido a la inspección de trabajo.
Añaden otros factores de abuso como que «se imponen vacaciones de forma unilateral y de un día para otro. Además, se invade el descanso de los trabajadores enviando mensajes fuera de horario y obligándoles a usar sus teléfonos particulares como herramientas de trabajo».
«Se han dado casos recurrentes en los que un trabajador enferma a última hora y son sus propios compañeros quienes deben llevarlo al médico ante la negativa del encargado de asumir su responsabilidad», denuncian.
Abandono de la prevención de riesgos y materiales deplorables
La «desidia de la dirección», acusan, afecta directamente a la salud física de los operarios y a la seguridad de las instalaciones. Y ponen varios ejemplos, como que la flota está en un estado lamentable. «Los vehículos de la empresa sufren constantes averías mecánicas y eléctricas que comprometen la seguridad vial. A pesar de las numerosas cartas de avería entregadas, la empresa no las repara o realiza parches temporales».
Señalan también problemas por almacenamiento peligroso: «Se está obligando al personal a recoger y acumular materiales altamente peligrosos (como bombonas y gas de la risa) en las instalaciones de la empresa sin las condiciones adecuadas».
Destacan además usar ropa de trabajo deficiente: «No se respetan los plazos de entrega de la uniformidad de verano e invierno».
Y también la nula formación: «Los nuevos trabajadores no reciben ningún tipo de inducción ni explicación sobre sus funciones por parte de los encargados, teniendo que ser los propios compañeros quienes los formen sobre la marcha».
Posible uso irregular de recursos de la contrata municipal
Por último, los trabajadores comentan a sus representantes que la contrata de limpieza de litoral (dependiente del Consell) está utilizando de forma irregular y cruzada los recursos, vehículos y naves de la propia UTE PORTMANY, una presunta irregularidad en la gestión de servicios públicos que el Ayuntamiento de Sant Antoni tampoco ha querido fiscalizar.
A todo esto se suma la absoluta opacidad de la dirección. «En la última reunión, la jefa de RRHH se negó a entregar las actas» en el momento alegando «dolor de cabeza», y a día de hoy el comité sigue sin recibir este acta.
Ante la gravedad de las denuncias interpuestas ante Inspección de Trabajo (por presunto acoso laboral, estado de los vehículos, incumplimientos de convenio, uniformidad y falta de aplicación de planes de igualdad y canales éticos), «la plantilla exige el cese inmediato de las actitudes represivas de los encargados, el cumplimiento del convenio la subidas de sueldo pendientes y con mucho retraso por las complicaciones del sistema aplicado y que tanto el consistorio de Sant Antoni como los apoderados de la empresa dejen de mirar hacia otro lado para revertir una situación que ya es insostenible de no ser atendidos y llegar a soluciones no se descartan las movilizaciones para los próximos meses».






