La Guardia Civil ha asestado un golpe definitivo a la delincuencia especializada que opera durante la temporada estival en Ibiza. En el marco de la operación “ESFERA JET BAL”, agentes del Equipo de la Policía Judicial de Ibiza, apoyados por los antidisturbios del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS), han desarticulado un peligroso grupo criminal de origen italiano especializado en el robo con violencia de relojes de lujo en la vía pública.
El operativo estalló el pasado miércoles con el asalto y registro de una vivienda ubicada en la localidad de Sant Rafel. Allí, los agentes detuvieron a tres hombres y una mujer de entre 29 y 46 años, todos de la misma nacionalidad, a quienes se les imputan los delitos de robo con violencia, pertenencia a grupo criminal y falsedad documental. Hasta el momento, los investigadores les atribuyen directamente la autoría de dos robos de piezas de alta gama.
El verdadero éxito de la operación radica en que se ha logrado desmantelar por completo toda la logística que la red criminal había introducido en Ibiza para operar de forma masiva durante los meses de verano.
En el registro del inmueble, la Guardia Civil incautó un turismo y un total de siete motocicletas, varias de las cuales ya estaban fichadas por los investigadores al estar vinculadas a grupos de delincuentes y atracos violentos cometidos en temporadas anteriores.
Además, los agentes intervinieron teléfonos móviles, ordenadores, intercomunicadores para los cascos, placas de matrícula falsas (que colocaban en las motos para evitar ser identificados) y balizas electrónicas, un sofisticado sistema tecnológico que utilizaban para geolocalizar y seguir sin levantar sospechas a los vehículos de las víctimas elegidas.
El modus operandi: seguimientos minuciosos y tirones violentos
Según han explicado las fuerzas de seguridad, el grupo funcionaba con una precisión milimétrica. En primer lugar, sometían a las potenciales víctimas —turistas o residentes de elevado poder adquisitivo— a vigilancias y seguimientos minuciosos.



Una vez que detectaban el momento idóneo, uno de los ladrones abordaba a la víctima por la espalda de forma sorpresiva y le arrancaba el reloj de un fuerte y violento tirón. A escasos metros, un cómplice lo esperaba con el motor de una de las motocicletas en marcha para emprender una huida a gran velocidad, perdiéndose rápidamente entre el tráfico de la isla.
Con estas detenciones, la Guardia Civil da por desactivada la infraestructura de una de las bandas que amenazaba la seguridad del turismo de lujo en Ibiza este año.






