Nueva operación contra el transporte pirata en las zonas de ocio de la isla. La Policía Local de Ibiza ha denunciado a una conductora por un presunto delito de intrusismo en el transporte público tras ser sorprendida realizando un servicio de taxi ilegal. La intervención se llevó a cabo durante la madrugada del pasado sábado 27 de junio en la conocida avenida Vuit d’Agost, dentro del dispositivo conjunto de control que se ejecuta en estrecha coordinación con el Consell Insular.
Los hechos comenzaron cuando una patrulla de la Policía Local avistó un turismo que circulaba de forma errática. El vehículo realizaba cambios súbitos de carril y llegó a cometer una grave infracción de tráfico en una rotonda, obligando al resto de conductores que circulaban por la vía a frenar bruscamente para evitar una colisión inminente.
Tras dar el alto al coche e identificar a la conductora, los agentes comprobaron que en el interior viajaban tres pasajeros. Al ser interrogados, los usuarios manifestaron de forma clara que habían contratado un desplazamiento remunerado para regresar desde un local de ocio nocturno.
Ante la evidencia, la Policía Local solicitó de inmediato la presencia de los inspectores de transportes del Consell para levantar las correspondientes actas administrativas. Según consta en las diligencias policiales, la infractora es reincidente y cuenta con antecedentes policials por hechos similares vinculados al transporte ilegal de viajeros.
Debido a la gravedad de los hechos y la reincidència, las autoridades procedieron a la retirada de dos vehículos, que han quedado inmovilizados en el depósito y a disposición del Ayuntamiento de Ibiza. Durante el proceso, se reforzó la presencia policial para garantizar la seguridad de los inspectores.
Tolerancia cero para proteger al sector del taxi
Con esta última actuación, el Consistorio de Vila ha reafirmado de forma tajante su compromiso en la lucha contra el intrusismo en el transporte de pasajeros.
Desde la administración local aseguran que continuarán intensificando los controles sorpresa junto al Consell Insular con un triple objetivo: blindar la seguridad de los turistas y usuarios, proteger los derechos laborales de los profesionales del sector del taxi y asegurar el cumplimiento estricto de la normativa vigente.







El sector del taxi está bastante protegido. Un taxista cobra más que un médico o un profesor.
Por eso hay taxistas pirata y muy pocos médicos o profesores pirata.