Usuarios y usuarias de la Llar Eivissa, el Hogar Ibiza ubicado junto al parque de la Paz, que da atención a personas mayores de 60 años de toda la isla, se quejan de que el aire acondicionado de las plantas superiores del edificio lleva sin funcionar aproximadamente dos meses, mientras que en el bar restaurante de la planta baja y en otras estancias del bajo sí hay climatización. La avería ha afectado tanto a las aulas de actividades como al gimnasio, donde varios mayores han dejado de acudir a las clases porque no podían soportar el calor.
Una de las afectadas lo resume así a Noudiari: «Si es que hay usuarias que no han ido las últimas semanas a deporte porque no pueden aguantar el calor… Estamos hablando de gente de 70, 80 y 90 y pico años, ¡que tiene narices!»
La directora del centro, Marilú Jaén, aseguraba ayer que el problema ya estaba solucionado. Jaén explicaba que se ha tratado de una avería puntual y que el centro avisó a los profesores para que adaptaran las clases mientras se resolvía, de modo que algunas sesiones se suspendieron y otras se impartieron de forma más suave. Según detallaba, el edificio cuenta con dos máquinas de climatización: la que da servicio al salón y planta baja funciona con normalidad, mientras que la que abastece a las plantas superiores es una máquina antigua que necesita ser sustituida y que ha sufrido la avería.
Desde el Consell d’Eivissa, que gestiona el centro, confirmaban a Noudiari el problema, del que son conscientes, y añadían que Servicios Técnicos está trabajando en su resolución, a la espera de una pieza necesaria para terminar la reparación.
Los usuarios que trasladan las quejas a Noudiari remarcan que dos meses no es un plazo razonable para arreglar una avería y más cuando las temperaturas llevan ya muchos días siendo muy altas. Lamentan que haya mayores que realmente necesitan esas clases que hayan tenido que dejarlas porque no aguantaban el calor.
Ayer, el Consell repartió abanicos durante la fiesta de fin de curso, pero el aire funciona correctamente en el bajo, donde se desarrolló la actividad.
Además, uno de los dos ascensores lleva más de tres años sin ser reparado, pendiente de una licitación del Consell porque no se puede arreglar, tiene que ser sustituido. El otro funciona correctamente «pero se ha dado el caso de averías del único que funciona y eso deja a muchas personas mayores con problemas de movilidad sin posibilidad de subir a los pisos superiores donde se llevan a cabo las actividades y también está la peluquería», lamentan los denunciantes.







