El Aeropuerto de Ibiza, el cuarto de España por volumen de tráfico en verano, se prepara para afrontar su temporada más crítica sin personal de información. Según han denunciado fuentes fiables a este Diario, Aena tiene previsto suprimir definitivamente este punto de información al pasajero a partir del próximo mes de junio, dejando a la deriva a más de 9 millones de viajeros anuales.
La situación no es nueva, pero ha llegado a su límite. Las mismas fuentes relatan cómo, desde 2005, el servicio ha sufrido un recorte gradual y asfixiante. «En el año 2005, eran hasta 12 personas en plantilla (2 o incluso tres por turno) atendiendo a 4,5 millones de pasajeros. Hoy, una sola persona por turno y en el centro de la terminal tiene que dar la cara ante 9 millones (incluso en un puesto con el logotipo de Aena sin ser de Aena), mientras el personal de Aena permanece en oficinas casi imposibles de encontrar para el usuario», lamentan estas fuentes.
Actualmente, el horario de atención ya es insuficiente, bajo su punto de vista, cubriendo de 7:00 a 21:00 en invierno, lo que deja desamparados a quienes viajan en los primeros y últimos vuelos del día. Con la eliminación total del servicio en junio, desaparece la única figura visible que asiste en casos de:
- Pérdida de maletas (los pasajeros no saben dónde dirigirse ya que las compañías las atienden diferentes agentes handling con otro nombre, no hay personal propio de la mayoría de las aerolíneas que operan).
- Gestión de sillas de ruedas y asistencia a personas mayores (al mostrador acuden muchas veces personas que necesitan asistencia y están desorientadas y necesitan indicaciones a dónde acudir).
- Orientación ante las continuas obras del aeropuerto.
- Robos, falta de recursos de turistas y conflictos en las colas.
- Megafonías.
- Informaciones sobre retrasos y cancelaciones de vuelo, redirigir y calmar a los pasajeros.
- El lugar estratégico al que tendrían que acudir los familiares en caso de emergencia o accidente.
- Atención y orientación a personas que sufren robos o pérdidas de documentación y no tienen recursos económicos.
- Muchas otras necesidades ante la alta congestión del Aeropuerto debido al poco espacio para los millones de pasajeros, lo que provocará ansiedad al ser la señalización deficiente e invisible entre la multitud.
«Self-service» para Autoridades y Jeques
Las mismas fuentes nos indican que su servicio no solo no se limita a la terminal pública, se encargan también de la atención de autoridades (políticas de España y del resto del mundo, jeques, etc.); al parecer tendrán que gestionarse ellos mismos («auto-servicio») sus viajes y necesidades dentro de la Sala de Autoridades porque no les atenderá nadie, sólo irán a recogerles y llevarles al avión los agentes handling.
«Es una imprudencia. Gestionar el embarque de autoridades o las necesidades de jeques árabes y delegaciones diplomáticas no es algo que se pueda automatizar«, afirman las mismas fuentes. Además, critican las deficientes condiciones de las instalaciones, donde la falta de una cocina adecuada obliga a lavar el menaje de las altas autoridades en las pilas de los aseos, los cuales son compartidos. Se ha reducido la sala para aprovechar el espacio para clientes VIP (no autorizados) y el espacio destinado al personal de servicio (chaquetas verdes, guardia civil, escoltas), donde estaban la cocina y aseos propios, ha desaparecido. Si el personal de servicio necesita el baño, debe usar el de la propia autoridad, comprometiendo la higiene y la imagen de la isla.
El factor humano frente al «ahorro»
Aena justifica la medida basándose en una directriz central de suprimir la información en aeropuertos con menos de 20 millones de pasajeros. Sin embargo, nuestras fuentes advierten que Ibiza es un caso único por su extrema estacionalidad y la complejidad de su público.
«Han dejado sin trabajo a cuatro personas. El responsable del servicio los últimos 22 años, de 50 años y monoparental, que ha dado su vida por la imagen de esta isla, y tres personas más próximas a la edad de jubilación que, a estas alturas de la temporada y sin aviso, tienen difícil encontrar nada. No hay máquinas que suplan el factor humano cuando un pasajero está desesperado o hay una crisis en la terminal«. En estos momentos no hay ningún dispositivo o máquina instalada para este fin.
A pesar de que los índices de satisfacción del servicio rozan el excelente (más del 95%), la decisión parece firme. No ha habido hasta la fecha ninguna comunicación por escrito ni oficial, sólo de forma extraoficial, mientras temen que la «última impresión» que se lleve el turista de Ibiza sea la de un hervidero de gente perdida, sin nadie que les dé una respuesta bajo el logotipo de Aena.
Esta noticia refleja el testimonio de profesionales con décadas de experiencia en el Aeropuerto que alertan sobre una degradación inminente de la calidad turística en la puerta de entrada de Ibiza. La falta de protección ante agresiones y la sobrecarga laboral han sido el preámbulo de un cierre que promete marcar un antes y un después en la operatividad del aeropuerto y de la última imagen que se lleve el turista de Ibiza.






