El sueño del ascenso tendrá que esperar un año más. El Class Bàsquet Sant Antoni se impuso este sábado al Insolac Caja 87 por 71-56 en un abarrotado pabellón Siroko Sa Pedrera, pero la renta no fue suficiente para neutralizar los 19 puntos de desventaja con los que regresó de Sevilla. Por tercera temporada consecutiva, el conjunto ibicenco se queda a las puertas de la Primera FEB tras caer en la eliminatoria definitiva.
La decepción final no empañó la imagen ofrecida por los de Josep Maria Berrocal, que protagonizaron una actuación llena de carácter, intensidad y orgullo competitivo. El equipo mostró una versión radicalmente distinta a la ofrecida en el partido de ida y llegó a hacer creer a la afición que la remontada era posible. Sin embargo, el esfuerzo resultó insuficiente ante un rival que supo administrar la ventaja obtenida en tierras andaluzas.
El ambiente en Sa Pedrera fue el de las grandes ocasiones. Un total de 2.200 aficionados llenaron las gradas y empujaron desde el primer minuto a un Class Sant Antoni que salió dispuesto a obrar el milagro.
La puesta en escena de los locales fue espectacular. Impulsados por una defensa agresiva y una intensidad asfixiante, los ibicencos tomaron rápidamente el control del encuentro. Johnson, Stoilov y De la Rúa lideraron a un equipo que encontró además el respaldo constante de una grada entregada.
Con 16-8 en el marcador tras los primeros minutos, el técnico visitante, Adrià Alonso, se vio obligado a solicitar un tiempo muerto para detener la avalancha. Pero el vendaval local continuó. Un triple de Gantt elevó la diferencia hasta el 19-8 y poco después una canasta de Zizic disparó la ventaja hasta los 17 puntos (25-8), dejando la eliminatoria a tan solo dos puntos de equilibrio.
Aunque el Insolac Caja 87 reaccionó tímidamente en los últimos compases del primer cuarto, el Class cerró el parcial inicial con un prometedor 27-15.
El Caja 87 resiste antes del descanso
El segundo periodo marcó un punto de inflexión. Los sevillanos ajustaron su juego y comenzaron a reducir diferencias con un parcial de salida de 0-5 que obligó a Berrocal a detener el partido.
El conjunto ibicenco perdió parte de la fluidez mostrada en el primer cuarto y la ventaja fue reduciéndose progresivamente. Lo que había llegado a ser un +17 se transformó en apenas cinco puntos al descanso (40-35), devolviendo la tranquilidad a los visitantes y complicando seriamente las opciones de remontada.
Una última esperanza
Tras el paso por vestuarios, el Sant Antoni volvió a elevar el nivel defensivo. El Caja 87 apenas anotó cinco puntos en todo el tercer cuarto, pero los locales tampoco lograron traducir ese dominio en una diferencia suficiente para acercarse al objetivo.
Aun así, una canasta de Gómez sobre la bocina dejó el marcador en 55-40 y mantuvo viva la esperanza de cara al último periodo.
Y entonces llegó el último intento. Dos triples consecutivos de Gantt desataron la locura en Sa Pedrera y colocaron el 61-40 en el marcador. La eliminatoria, por primera vez desde el inicio del encuentro, parecía al alcance de la mano.
Con más de ocho minutos por disputarse, la remontada era una posibilidad real. Pero el Caja 87 supo sufrir, controlar los momentos más delicados y evitar el colapso definitivo. A ello se sumó un tramo final marcado por varias decisiones arbitrales muy protestadas por la afición local, que terminaron enfriando el impulso del conjunto ibicenco.
El Class siguió peleando hasta el final y acabó llevándose la victoria en el partido, pero no pudo completar la gesta. El 71-56 final resultó insuficiente para revertir la eliminatoria y fue el Insolac Caja 87 quien celebró el ascenso a Primera FEB gracias a la ventaja conseguida en la ida.
Un proyecto que sigue creciendo
La eliminación supone un golpe duro para un club que vuelve a rozar el ascenso por tercera temporada consecutiva. Sin embargo, la trayectoria del equipo durante la campaña y la extraordinaria respuesta de la afición refuerzan la solidez de un proyecto que continúa consolidándose entre los referentes del baloncesto nacional.
El ascenso se escapó una vez más, pero el Class Sant Antoni volvió a demostrar que está preparado para seguir llamando a la puerta de la Primera FEB.





