El Observatori de l’Edificació del COAIB (Col·legi Oficial d’Arquitectes de les Illes Balears) acaba de presentar sus datos del primer semestre de 2026, y en, Ibiza y Formentera, las cifras dibujan dos relatos completamente distintos según por dónde se mire.
Por un lado, cabría destacar un espectacular repunte de la obra visada. Pero, por otro lado, tenemos la realidad, ya que cuando se retira del cómputo el efecto de las legalizaciones extraordinarias de edificaciones ya existentes, el dato es igual o algo más bajo que en 2025.
A junio de 2026, la demarcación de Eivissa i Formentera acumula 1.080 obras visadas, frente a las 757 del mismo periodo de 2025: un salto del 42,67%. Suena a boom constructivo pero la realidad es otra si se excluyen los expedientes de legalización extraordinaria —regularizaciones de construcciones ya levantadas, no obra nueva—, la cifra cae hasta 627 obras, prácticamente calcada a la del año anterior y con una variación interanual del -1,88%.
Es decir, que casi todo el «crecimiento» titular de la construcción en las Pitiüses no es tal, sino más bien fruto de los procesos administrativos de personas que han querido legalizar construcciones ya hechas.
El propio informe lo señala con gráficos reveladores.
En este vemos el total de obras:

Y en este vemos el total real de viviendas de nueva creación:

La vivienda unifamiliar, el caso más extremo
Ibiza y Formentera registran un total 429 unifamiliares visadas en 2026, lo que es un +44,44% respecto a las 297 de 2025. Pero al descontar las legalizaciones, la cifra se desploma a 198 viviendas, un -10% interanual.
Dicho de otro modo, que de las 429 «nuevas» viviendas unifamiliares contabilizadas, 231 corresponden a expedientes de legalización de construcciones que ya existían sobre el terreno, muchas de ellas presumiblemente en suelo rústico.

De hecho, el informe desglosa que en 2026 se visaron 255 viviendas unifamiliares de nueva creación en suelo rústico en las islas, de las cuales 231 son legalizaciones extraordinarias. Prácticamente toda la «nueva» vivienda unifamiliar en suelo rústico ibicenco es, en realidad, construcción que ya estaba hecha.
El otro lado de la moneda: la vivienda plurifamiliar libre se hunde
La vivienda plurifamiliar libre —la que en teoría más alivia la presión sobre el mercado residencial, al concentrar más unidades por cada proyecto— cae un -26,85% en Eivissa i Formentera. De 514 viviendas visadas en 2025 a solo 376 en 2026.

Vivienda protegida: casi inexistente
Si hay un dato que resume el diagnóstico final del propio Observatori —la insuficiente oferta de vivienda asequible y protegida frente a una demanda creciente—, es este: en Eivissa i Formentera, la vivienda unifamiliar a precio limitado pasa de 3 a 0 unidades (-100%), y la plurifamiliar a precio limitado cae de 7 a solo 2 unidades (-71,43%). Frente a esto, la vivienda protegida (HPO) suma 48 unidades visadas por el COAIB y 81 según los datos facilitados por el IBAVI, cifras testimoniales frente a las 805 viviendas totales de nueva creación registradas en el semestre.
Presupuestos
El presupuesto total visado en la demarcación llega a 536 millones de euros, un +24,49% interanual, con la vivienda como motor principal (433 millones, +62,57%).
Pero el dato más llamativo del informe es que presupuesto visado en obras industriales y agrícolas se dispara un +1.039,42%, pasando de 1 a 13 millones de euros, con la superficie industrial creciendo un +660,06%. Un salto tan brusco sugiere uno o pocos proyectos de gran envergadura concentrando casi todo el efecto, más que una tendencia sostenida del sector.

En sentido contrario, el presupuesto de obra turística cae un -31,52% (de 114 a 78 millones de euros) y su superficie visada retrocede un -21,17%, pese a que el número de obras turísticas sí creció (+17,14%, hasta 41 expedientes). Son proyectos más numerosos pero de menor envergadura económica que el año anterior.
El mapa: Sant Antoni y Santa Eulària concentran la actividad
Por municipios, la vivienda unifamiliar de nueva creación se concentra en Santa Eulària (124), Sant Josep (109) y Sant Antoni (96), muy por delante de Sant Joan (58), Eivissa ciutat (27) y Formentera (15).

En plurifamiliar libre el mapa cambia por completo ya que Sant Antoni de Portmany concentra casi la mitad del total con 185 viviendas, seguido de Santa Eulària (77) y Eivissa ciudad (72).
Formentera aporta 28 y Sant Josep, curiosamente el segundo municipio en unifamiliares, apenas suma 2 viviendas plurifamiliares libres, lo que confirma un modelo urbanístico muy distinto según la zona.
La superficie ampliada, otro efecto de las legalizaciones
La superficie visada por ampliaciones de vivienda unifamiliar se dispara un +501% entre diciembre de 2025 y junio de 2026, pasando de 12.725 a 76.442 m². Son metros que en la práctica ya existían construidos y que ahora simplemente se incorporan al registro oficial.
El propio Observatori del COAIB resume las cifras en que buena parte del crecimiento de la actividad constructiva en Balears —y de forma muy acusada en Eivissa i Formentera— responde a procesos de regularización de edificaciones ya existentes, no a obra nueva. Retirado ese efecto, la actividad real en las Pitiüses se mantiene prácticamente estable o en ligero descenso, mientras la vivienda protegida y a precio limitado sigue siendo casi anecdótica frente a una demanda que no deja de crecer.






