La banda ibicenca Joven Dolores ha comunicado a través de sus redes sociales que pone en pausa su actividad, después de siete años de trayectoria y de una gira que terminó marcada por los impagos derivados del cierre de la ticketera con la que trabajaban, que no les abonó los ingresos.
Así, en un comunicado publicado anoche, el grupo explica que la última gira «terminó de una manera difícil» para ellos. La plataforma de venta de entradas con la que trabajaban, Wegow, les dejó sin cobrar lo recaudado en varios conciertos de la gira, una situación que sufrieron «muchos otros compañeros de todo el país» y que les obligó a parar y replantear el proyecto.
En mayo de 2025. Joven Dolores denunció públicamente que no había cobrado «ni un euro» de las entradas de su gira ‘Amor y Resiliencia’ vendidas a través de Wegow, la empresa que entonces había anunciado un preconcurso de acreedores.
Todo el trabajo en los conciertos en Madrid, Valencia, Zaragoza, Alicante, León y Barcelona se quedó en el aire, en un golpe económico especialmente duro para un grupo independiente que se sostiene fundamentalmente de la venta de entradas.
Otras bandas como Veintiuno o Bombai también denunciaron impagos y pérdidas millonarias por la misma causa, en un episodio que sacudió al sector de la música en directo en toda España.
Ahora, más de un año después, la banda ibicenca da un paso más y anuncia el parón. En el comunicado, sin embargo, insisten en que no se trata de una despedida definitiva: «No es un adiós, es un hasta luego».
Sus miembros continuarán ligados a la música a través de otros proyectos.
David Serra y Joan Barbé retoman Statuas d’Sal, la banda en la que empezaron, con la que preparan nuevo disco y nueva gira.
Por su parte, Fredy (Frederic Torres) y Joan Carles Marí siguen adelante con su banda de metal progresivo Face The Maybe, que este año celebra el décimo aniversario de su disco ‘The Wanderer’, tal y como recogimos en Noudiari.
El grupo cierra su mensaje agradeciendo a su público los siete años de conciertos y canciones compartidas, y anima a sus seguidores a continuar apoyando estos nuevos proyectos.
La banda, que toma su nombre del mítico barco que conectaba Ibiza con Formentera, y que acabó en el desguace para horror de tantos que lo consideraban una joya de la historia de las Pitiüses, cierra un capítulo pero, tal vez ,no un libro que seguirá escribiéndose.






