Noudiari ha tenido acceso a la documentación oficial que confirma un caso de falso positivo en un test de saliva de cocaína a un taxista de Ibiza.
El conductor fue sometido a un control preventivo de drogas el 16 de mayo en una cale de Platja d’en Bossa por agentes de la Policía Local.
El test de saliva dio positivo en cocaína, por lo que, siguiendo el protocolo, se instruyeron diligencias y se formuló denuncia.
El afectado solicitó de inmediato la prueba de contraste en sangre, como marca la ley, y fue trasladado en ese mismo momento por agentes de la Policía Local hasta un centro médico para la extracción, garantizando así la cadena de custodia de la muestra.
Semanas después el resultado confirmatorio despejó cualquier duda ya que, mientras el análisis de saliva mantenía un nivel de cocaína de 14 ng/mL (positivo, por encima del valor de corte de 8 ng/mL), la analítica de sangre —la prueba de referencia— arrojó un resultado claramente negativo.
El resto de sustancias analizadas, tanto en saliva como en sangre, también dieron negativo.
Como consecuencia de ese resultado, la propia Administración certifica que la denuncia «no fue tramitada». Es decir que el positivo inicial en saliva no tuvo ninguna consecuencia sancionadora para el conductor, precisamente porque pidió y se le realizó la prueba de contraste.
Sin embargo, el afectado ha tenido que esperar meses y presentar una solicitud formal, en julio, para poder acceder a la documentación completa del caso —el atestado, la cadena de custodia y los resultados de laboratorio—, algo que el Ayuntamiento le ha remitido ahora amparándose en la Ley de procedimiento administrativo común.
El caso vuelve a poner sobre la mesa el debate planteado por taxistas del sector porque los test indiciarios de saliva, usados en los controles preventivos, pueden arrojar positivos que después no se confirman en el análisis de sangre, la prueba que legalmente prevalece.
Mientras se resuelve la analítica de contraste —que en este caso tardó semanas—, el conductor puede verse señalado, perder jornadas de trabajo o, como han denunciado otros compañeros, ver cómo la noticia de un «positivo» trasciende antes de que se sepa que, en realidad, dio negativo.
Lamentan también que el Consistorio asegurase en declaraciones a Noudiari el pasado junio que no le constaban falsos positivos en cocaína en test de saliva detectados durante los controles de drogas de la Policía Local
Según aquella respuesta del Consistorio a consultas de Noudiari, aunque sí eran conocedores de la queja, no les constaba «que hubiera falsos positivos».
El Ayuntamiento defiende que las pruebas empleadas en los controles están perfectamente homologadas y recuerda que, en caso de disconformidad con el resultado, el conductor afectado puede presentar el recurso correspondiente aportando una analítica que demuestre el supuesto error del test.
Los conductores afectados insisten en que estos test de saliva fallan y que eso les acarrea problemas de imagen, empleo y burocráticos que podrían evitarse.






