Las Pitiusas cierran un mes de agosto especialmente adverso en materia hídrica y meteorológica. Las reservas de agua en Ibiza experimentaron un acusado descenso durante el último mes al pasar del 42 % en julio al 37 % en agosto, según los datos hechos públicos por el Govern balear.
Pese a este retroceso de cinco puntos en sus acuíferos, la unidad de demanda de Ibiza se mantiene en fase de prealerta.
En el conjunto del archipiélago, las reservas se situaron de media en el 38 %, un punto menos que en julio y dos por debajo de agosto de 2025 (40 %). El desplome de cinco puntos registrado en Ibiza es el más pronunciado de todas las islas, superando las caídas de Mallorca (del 39 % al 38 %) y Menorca (del 34 % al 33 %).
Por su parte, Formentera se consolida como la única unidad de demanda de toda la comunidad que logra mantenerse en situación de normalidad hídrica, representando el 1,6 % del territorio balear en este escenario.
Esta bajada de reservas responde a un mes de agosto marcadamente seco. Según la Aemet, en Ibiza apenas cayeron 7,1 litros por metro cuadrado (frente a la media de 23,7 l/m²), mientras que en Formentera se recogieron 10 litros (frente a los 13,4 l/m² habituales).
El déficit pluviométrico vino acompañado de un calor récord: el archipiélago vivió el agosto más cálido desde 1961, con una media de 28,3 grados (2,7°C por encima de lo normal).
Como contrapunto, la lluvia acumulada en el cómputo interanual deja un margen de amortiguación para las Pitiusas, situándose en el 120 % de su media climática, el dato más favorable de Balears por delante de Menorca (102 %) y Mallorca (95 %).






