Tras la convocatoria para un encuentro vecinal este jueves en el puerto de Ibiza bajo el eslogan ‘Fartes’ ahora, la Associació de Joves d’Eivissa ha llamado a participar este domingo 30 de agosto en una Xindriada Popular contra la massificació turística en Cala Saladeta, una acción que plantea convertir una mañana de playa en una jornada reivindicativa y de encuentro vecinal.
La convocatoria está prevista a partir de las 8.00-9.00 horas de la mañana y sus promotores invitan a residentes de todas las edades a acudir a la cala para compartir sandía, leer un manifiesto y reivindicar que «los espacios públicos serán siempre nuestros».
«Mires donde mires, todo son guiris», señala el mensaje difundido por la asociación, que reclama el derecho de la población de Ibiza a disfrutar de sus playas también durante los meses de verano. «Nuestra isla no está en venta», sostiene.
La iniciativa plantea una reivindicación en un formato distendido, con un baño, el hecho de compartir un trozo de sandía, desayunar y pasar la mañana con familiares, amistades y vecinos como una forma de reclamar el uso de los espacios públicos por parte de la población residente.
«¿Cuántas veces hemos visto cómo nuestros espacios dejan de ser para la gente de Ibiza? ¿Hasta cuándo aceptaremos que disfrutar de nuestra isla sea cada vez más difícil?», cuestionan sus impulsores, que defienden que las playas y otros espacios públicos no deben quedar reservados de facto para los visitantes durante la temporada turística.
De una cena popular en La Marina a una protesta en la playa
La pasada semana, otro grupo de vecinos y vecinas convocó un «tardeo/cena popular» en la zona del Monumento a los Hippies, en La Marina de Ibiza, bajo el lema «Fartes» —«Hartas»—. Aquella iniciativa llamaba a ocupar la calle con comida, bebida y actividades compartidas para reivindicar el uso ciudadano del espacio público.
Ambas convocatorias comparten la idea de que recuperar y reocupar los espacios públicos de manera colectiva puede convertirse también en una forma de protesta frente a un modelo turístico que, según sus promotores, dificulta cada vez más que los residentes puedan disfrutar de la isla durante los meses de mayor afluencia.
El movimiento se enmarca además en una ola de movilizaciones contra la masificación turística que este verano ha recorrido Balears, con grandes manifestaciones y acciones reivindicativas en Mallorca y Menorca.
«Los espacios públicos no están en venta»
La Associació de Joves d’Eivissa anima a los participantes en la xindriada a llevar desayuno, comida, bebidas para hidratarse y crema solar, teniendo en cuenta que la actividad se desarrollará durante una mañana de agosto.
El objetivo, explican, es compartir un espacio de ocio pero convertir al mismo tiempo ese disfrute en una reivindicación: «Reír con las amistades, venir en familia, bañarse y disfrutar de nuestras playas también es un acto reivindicativo».
La convocatoria concluye con un mensaje contundente que resume el espíritu de la protesta: «Los espacios públicos no están en venta, y Eivissa tampoco».







Yo no tengo claro que lo mejor sea que, mientras para bañarse en una piscina en un pueblo de la Mancha haya que pagar 5 o 10 euros, en las mejores playas de Ibiza se pueda estar todo el día sin pagar 1 euro.
Tampoco parece ideal meter a cientos de personas como sardinas en lata y tumbarte en la toalla mientras el vecino te mete un pie en el ojo.
Precisamente Cala Saladeta no está en venta, el acceso a pie es libre y no tiene ningún chiringuito a la vista. Quizá habría que ir a Cala Bassa, S’Estanyol (ahora Cala Bonita), Platja den Bossa, Salinas… Pero entiendo que a nadie le gustaría enemistarse con los dueños de estos locales.