Frente a otros puntos de la isla donde el eclipse se vio eclipsado por las nubes, nunca mejor dicho, el municipio de Sant Joan fue escenario excepcional gracias a la claridad con la que pudo observarse desde su litoral. El fenómeno astronómico convirtió los acantilados del municipio en un mirador privilegiado, donde el sol, el mar y el paisaje se combinaron para ofrecer imágenes de gran belleza.
Desde el consistorio se han compartido varias instantáneas del evento, que ya forman parte del recuerdo colectivo de los vecinos y visitantes que se acercaron a presenciarlo.

El Ayuntamiento ha querido agradecer a todas las personas que disfrutaron del eclipse de manera responsable, siguiendo en todo momento las recomendaciones de seguridad establecidas para la observación de este tipo de fenómenos.
Un momento, sin duda, para el recuerdo en Sant Joan de Labritja.







