El Ayuntamiento de Sant Josep ha informado a última hora de la tarde del viernes del cierre parcial de la playa de es Codolar, en concreto se ha perimetrado la zona de la desembocadura del torrent de sa Font, que discurre paralelo al aeropuerto y sobre el que hoy se ha realizado una denuncia pública por parte de entidades ecologistas de la que se ha hecho eco Noudiari.
El Ayuntamiento ha manifestado mediante un correo electrónico que «se establece la prohibición temporal del baño en la zona de la playa de es Codolar en la zona ubicada frente al torrente después de que las últimas analíticas realizadas hayan detectado valores de E.Coli y enterococos por encima de los límites permitidos».
Según informan, se trata de una medida preventiva para asegurar la seguridad de los bañistas y solo afecta a la zona de baño que queda frente a la desembocadura del torrente.
La zona de desembocadura del torrent de sa Font, que discurre paralelo al aeropuerto, es una zona en la que a menudo y en diferentes momentos del año se acumulan aguas estancas y se acumulan fuertes olores.
Este cierre parcial se produce solo horas después de que esta mañana, representantes de asociaciones ecologistas y de la sociedad civil realizasen una rueda de prensa para explicar las conclusiones de un informe independiente con analíticas realizadas precisamente en esta zona, en mitad del conflicto que ha generado la ampliación del aeropuerto de Ibiza. La conclusión de dicho informe es que la depuradora del aeropuerto de Ibiza vierte aguas fecales al Parque Natural de ses Salines, en concreto al torrent de sa Font.
Para ello la denuncia se basa en los resultados de cuatro campañas de muestreo realizadas entre el 12 de junio y el 22 de julio por un laboratorio autorizado por la Conselleria de Salut.
En las cuatro campañas realizadas, los niveles de E. coli superaron los 2.420 UFC por 100 mililitros, que es el límite superior de cuantificación del método analítico utilizado, por lo que la contaminación real podría ser incluso mayor.
En cualquier caso, el valor medido supone como mínimo 12 veces el límite legal permitido, y esta superación se repitió de forma idéntica en todas las fechas analizadas: 12 de junio, 25 de junio, 8 de julio y 22 de julio.
Los niveles de enterococos también presentaron saturación del método analítico en todas las campañas.
Las entidades denunciantes apuntan a que el problema estaría en la EDAR del aeropuerto, que no depura correctamente las aguas, generando estos vertidos a una zona que cuenta con un altísimo nivel de protección ambiental.
Por ello también, las entidades denunciantes exigen a AENA que facilite de forma inmediata los datos técnicos de la depuradora, incluida su capacidad de diseño, el caudal vertido y los datos de entrada a la planta, además de acreditar que dispone de autorización de vertido vigente y de concesión para la reutilización de aguas conforme a la normativa actual.
El Ayuntamiento tomará nuevas muestras el próximo lunes para comprobar la evolución de la calidad del agua y que se tomen las medidas necesarias.







Si no hubiera habido denuncia ésto jamás habría salido a la luz. Con ello añado que el Ayuntamiento de Sant Josep , desde siempre, ha conocido el problema y no ha hecho nada. Están muy callados ante el tema de la ampliación del aeropuerto. Callan porque tienen mucho que esconder.
Es codolar no ha sido una playa que al estar en un entorno urbanísticamente hablando privilegiado (sin nucleos turísticos importantes entre otros) se haya visto con aguas que reflejaran ese hecho especialmente, excepto a partir de es cap des falcó hasta su zona media (de donde se aprovisionan los estanques, que ahora está una toma completamente inoperativa ya que los temporales lo han destrozado). Ya hace años afloraron unos conductos que salian del aeropuerto (de uralita de la de antes) y debian tener una misión bien clara; desechar la salmuera y/o cosas peores que salian del aeropuerto. Gracias a los denunciantes en todo caso, eso irá en beneficio de todos sin duda. Que se apliquen las normativas que tocan, y prediquen con la ejemplaridad, sin esconder la mierda, nunca mejor dicho, las cosas por su nombre.