Una avería en una línea de aérea de Endesa dejó ayer por la noche a 1.059 clientes sin luz desde las 20.45 hasta las 6 de la madrugada.
Dos equipos de la compañía se hicieron cargo inmediatamente de la avería, pero la reposición final no llegó a las 3 de la mañana.
La compañía informa a Noudiari de que tardaron más de lo habitual porque tuvieron dificultades para acceder a una finca particular en la que está asentada una torre aérea con un equipo de maniobra que necesitaban para completar la reparación.
Pero la causa fundamental de base de esta y de otras numerosas incidencias este verano es el estrés térmico por ola de calor sostenida sobre las infraestructuras eléctricas.
«Se están haciendo análisis y parece que se confirman estas causas, pero seguimos trabajando en el laboratorio analizando las infraestructuras que se han dañado», indican fuentes de Endesa.
Es decir, que una combinación de pico de población por el turismo y los residentes y trabajadores de temporada, unido a temperaturas extremadamente altas, con mínimas que ayer no bajaron de los 30 grados en diferentes puntos de la isla, hace que se consuma mucho aire acondicionado y ventilación y las infraestructuras se sobrecarguen y sufran averías.
Noudiari ha podido saber que varios restaurantes han tenido numerosas pérdidas por el apagón de ayer que les cogió en pleno turno de cenas. Los clientes se fueron y perdieron, además, numeroso género por falta de refrigeración.






