Varios negocios de la avenida Mediterrània, en el puerto de la Savina (Formentera), denuncian una sucesión de apagones eléctricos que se ha agravado en los últimos días y que ayer alcanzó su punto más grave cuando un corte en pleno horario de cenas obligó al Hostal Restaurante La Savina a suspender el servicio y enviar a sus clientes a casa con el local lleno.
Según relata el responsable del establecimiento, el corte comenzó sobre las siete de la tarde, en pleno pase, y no se restableció hasta pasadas las diez y cuarto de la noche. El restaurante tuvo que cerrar la cocina en plena temporada alta de agosto, además de asumir pérdidas de género y ofrecer una mala imagen frente a los clientes.
«Nadie responde»
El propietario asegura que se trata ya del cuarto corte en la Savina en apenas una semana, tras otros incidentes entre los que reporta uno el pasado 16 de julio y el domingo 9 de agosto, entre el mediodía y primera hora de la tarde. «No es que sea un apagón puntual, porque si pasa eso, pues pasa. Pero es que cada dos o tres días se va la luz tres horas», explica.
El negocio denuncia, además, la falta de respuesta de la compañía eléctrica en el momento del corte: al llamar al teléfono de averías, aseguran haber sido atendidos por un contestador automático de inteligencia artificial que no permitía tramitar el aviso. Después de intentarlo durante casi dos horas, el establecimiento optó por avisar a la Policía Local, que dio parte al 112, y solo entonces, hacia las nueve y media de la noche, quedó registrada la incidencia.
«Hay dos horas en las que ha habido una caída que no ha sido posible notificar en ningún sitio. Nadie estaba reparando esa caída», lamenta el hostelero, que llegó a recurrir a la Policía Local «pidiendo auxilio» ante la imposibilidad de contactar con la eléctrica.
Afecta a todo un tramo de la avenida
Según los afectados, los cortes no se limitan a este establecimiento: alcanzan a ambos lados de la avenida Mediterrània, con incidencias en un supermercado de la zona y en varios comercios más del puerto, que también se han visto obligados a interrumpir su actividad, incluido el cobro con tarjeta, lo que les ha llevado a cerrar.
Sin luz, sin aire acondicionado, sin poder cobrar con tarjeta… este es el panorama que se encuentran en el pico de actividad del mes de agosto.
El propietario del restaurante afirma haber consultado con Radio Illa, emisora local, que tampoco tenía constancia de que se hubiera informado públicamente de las incidencias, lo que atribuye a que la compañía eléctrica actúa «parcheando» el suministro mientras el problema no trasciende. El negocio no descarta iniciar acciones legales contra la eléctrica por las pérdidas ocasionadas.
Endesa explica: tres averías por disparo de fusible
Consultada por este medio, Endesa confirma tres averías registradas en esa zona en las últimas semanas, todas ellas por disparo de fusible en la línea de baja tensión, un mecanismo de protección de la instalación:
16 de julio: salto de la línea 4, con 3 clientes afectados durante 38 minutos.
9 de agosto: salto de la línea 8, con 30 clientes afectados durante 2 horas y 11 minutos.
11 de agosto: salto de la línea 8, con 28 clientes afectados durante 41 minutos.
Los negocios afectados reportan más tiempo de caídas y falta de reacción de Endesa, mientras la compañía asegura que en todas las ocasiones movilizó a sus equipos «para poder actuar lo antes posible y reponer el suministro a los clientes afectados con la mayor celeridad».
Los datos aportados por Endesa —tres incidencias, de entre 38 minutos y algo más de dos horas— no coinciden plenamente con el relato de los afectados, que hablan de hasta cuatro cortes de más de tres horas cada uno en el último tramo del verano.
Cortes recurrentes
Este verano, Ibiza y ahora también Formentera, se está enfrentando a caídas de suministro eléctrico recurrentes.
Así, en la isla de Ibiza este verano ya se han registrado problemas de suministro en diferentes puntos, que Endesa ha relacionado con fusibles fundidos y problemas localizados en la red, no con una avería general de alta o media tensión.
En agosto, con una enorme ocupación turística y temperaturas muy elevadas de día y también de noche, el consumo eléctrico se dispara, sobre todo por el uso masivo de aire acondicionado, además de las cámaras frigoríficas y cocinas de negocios y particulares..
Si una línea de baja tensión está trabajando cerca de su límite, una punta de demanda puede provocar que el fusible actúe como protección.






