Amics de la Terra Eivissa ha reivindicado este domingo, con motivo del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, un mayor consumo de productos locales, de temporada y a granel como una de las vías para reducir el desperdicio alimentario y su impacto ambiental.
La organización ecologista ha trasladado al ámbito local las recomendaciones de Naciones Unidas y ha destacado que el desperdicio de alimentos constituye no solo un problema ambiental, sino también ético y social, debido a la cantidad de recursos naturales que requiere la producción de alimentos, entre ellos agua, tierra y energía.
Según el Food Waste Index Report 2024 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), en 2022 se desperdiciaron en el mundo alrededor de 1.050 millones de toneladas de alimentos en los hogares, los servicios de alimentación y el comercio minorista. El 60 % correspondió a los hogares, el 28 % a los servicios de alimentación y el 12 % al comercio minorista.
El PNUMA estima además que la pérdida y el desperdicio de alimentos representan entre el 8 % y el 10 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, además de implicar un importante consumo innecesario de recursos naturales.
La insularidad agrava el problema en Ibiza
Amics de la Terra considera que la situación tiene una incidencia especial en Ibiza debido a su insularidad, la dependencia del transporte marítimo y la falta de soberanía alimentaria.
La organización señala que los alimentos que llegan a la isla recorren en muchos casos cientos de kilómetros y requieren transporte, refrigeración y embalajes, lo que incrementa su impacto ambiental y energético.
Por ello, defiende que una de las principales formas de combatir el desperdicio es comprar productos locales, de temporada y a granel.
«Los alimentos locales son más saludables, conservan mejor sus propiedades y no necesitan conservantes», sostiene la organización, que también destaca que este tipo de consumo permite reducir el transporte y los envases y apoyar tanto al sector agrícola de la isla como a los comercios de proximidad.
Amics de la Terra también pone el foco en la gestión de los residuos orgánicos. La entidad recomienda aprender a hacer compost o utilizar correctamente el contenedor marrón para evitar que estos residuos acaben mezclados con la basura general.
Según la organización, la correcta separación de la materia orgánica permite transformar los restos de comida en suelo fértil y biogás, que puede ser utilizado en la planta de Ca na Putxa, una propuesta que la entidad también defiende desde la Aliança Residu Zero.
Recuperar las recetas tradicionales para aprovechar los alimentos
La organización ecologista reivindica asimismo recuperar formas tradicionales de aprovechar los alimentos y evitar que productos que todavía son aptos para el consumo terminen en la basura.
Entre sus propuestas cita la elaboración de cremas de verduras, conservas en tarros de vidrio y dulces como greixoneres o torrijas, utilizando alimentos que pueden haber perdido parte de su aspecto o frescura, pero que continúan siendo adecuados para comer.
Amics de la Terra resume esta filosofía apelando a recuperar «sa mirada de ses güeles»: aprovechar los alimentos, cocinar con lo que hay disponible y recuperar prácticas tradicionales que permitían reducir el desperdicio.
La organización considera que estas decisiones cotidianas pueden contribuir a reducir el impacto ambiental asociado a la producción, transporte y eliminación de alimentos que finalmente no llegan a consumirse.






