Un espacio verde de los de toda la vida, con sombra, árboles y rincones para el descanso. Así será la futura zona verde del entorno de sa Real, después de que el Ayuntamiento de Ibiza haya analizado las 327 respuestas válidas del proceso participativo impulsado para definir el diseño de este nuevo pulmón para el barrio.
La consulta pública ha servido para certificar que el vecindario apuesta por un modelo de parque tranquilo y alejado del asfalto. Las propuestas estrella y mejor valoradas por los residentes han sido la incorporación de árboles y sombra natural -con una nota arrolladora de 9,41 sobre 10-, seguida de la instalación de bancos (8,23) y la creación de un circuito de paseo o running (7,21). Otras opciones como el área de picnic, la calistenia o la tirolina también han tenido buena acogida, aunque se estudiará su implantación de forma moderada para garantizar el descanso diario de la zona.
De la misma manera, el Ayuntamiento de Ibiza ha anunciado que se descartan los proyectos que no han alcanzado el aprobado en las votaciones: la pista de petanca (4,66) y el parque canino (4,65).
En el caso del espacio para perros, los vecinos argumentaron en las respuestas abiertas su preocupación por los posibles problemas de olores, limpieza y convivencia al tratarse de una zona muy residencial. El rechazo vecinal también se ha extendido a las grandes superficies pavimentadas, parkings o escenarios que pudieran generar ruidos nocturnos.
Ideas que llegan desde las aulas
En el proceso también han participado de forma activa los más jóvenes del barrio: 17 alumnos de 5º de primaria del CEIP Portal Nou y 24 alumnos del colegio Sa Real, quienes han aportado frescura al diseño pidiendo la inclusión de tirolinas, camas elásticas y fuentes de agua potable entre las zonas arboladas.
El alcalde de Ibiza, Rafael Triguero, ha destacado el éxito de esta convocatoria asegurando que “cuando se escucha a los vecinos, los proyectos salen reforzados”. Triguero ha remarcado que el consistorio no busca imponer un modelo cerrado, sino construir el futuro de los barrios de la mano de sus residentes.
“El mensaje es muy claro: quieren una zona verde de verdad, no una plaza dura. Quieren sombra, tranquilidad y accesibilidad”, ha concluido.
Los técnicos del Ayuntamiento de Ibiza trabajarán ahora sobre el plano definitivo con el objetivo de proyectar un espacio amable, seguro y adaptado a las necesidades reales de las familias del barrio.






