El consumo de tabaco y cannabis entre los adolescentes de Ibiza ha descendido de manera significativa en los últimos años, pero el mapa de los hábitos de consumo está cambiando. Los vapeadores y las bebidas energéticas se han convertido en dos de los principales focos de preocupación para los expertos en prevención, mientras que también se detecta una baja percepción del riesgo asociado a algunos de estos productos.
Son algunas de las principales conclusiones del Estudio sobre consumo de sustancias 2026. Adolescentes de Ibiza, elaborado por el Centre d’Estudis i Prevenció de Conductes Addictives (CEPCA) del Consell de Ibiza y presentado por la consellera de Bienestar Social, Familia e Igualdad, Carolina Escandell, y la coordinadora del CEPCA, Belén Alvite.
El estudio, que da continuidad a los realizados en 2018 y 2022, permite analizar la evolución de los hábitos de consumo durante los últimos ocho años. En esta edición han participado 3.117 alumnos de 18 centros educativos, el 36,4% de un universo de 8.567 estudiantes de nueve niveles de ESO, Bachillerato y Formación Profesional.
Los datos muestran un descenso de las prevalencias de consumo de las sustancias comparables con estudios anteriores, especialmente acusado en el caso del tabaco y el cannabis. Al mismo tiempo, aparecen nuevos patrones relacionados con los vapeadores, las bebidas energéticas y, por primera vez, el óxido nitroso.
El tabaco cae de forma notable
Uno de los datos más positivos del estudio corresponde al tabaco. El 81,5% de los adolescentes afirma que nunca ha fumado, frente al 67,5% registrado en 2022 y el 59,9% de 2018.
El CEPCA señala que el consumo habitual de tabaco es ya muy reducido y que esta es la sustancia que más ha disminuido respecto a las anteriores ediciones del estudio.
También se registra una evolución descendente en el cannabis. El porcentaje de alumnos que asegura no haberlo consumido nunca ha pasado del 68,3% en 2018 al 76,7% en 2022 y al 86,1% en 2026.
Además, el consumo de cannabis durante los últimos 30 días se sitúa ahora en el 4,9%, frente al 9,8% de 2022 y el 16,2% de 2018.
El alcohol baja, pero sigue siendo el principal consumo recreativo
El alcohol continúa siendo la sustancia de uso recreativo más consumida entre los adolescentes, si se dejan al margen las bebidas energéticas.
La edad media de inicio se sitúa en 13,3 años, por debajo de los 13,8 años que el estudio toma como referencia estatal.
También disminuye el número de adolescentes que se han emborrachado. El 51% afirma que nunca se ha emborrachado, frente al 42,6% de 2022 y el 44,1% de 2018.
Sin embargo, el CEPCA mantiene algunos elementos de preocupación. Entre los adolescentes que consumen alcohol, un 56,6% afirma que su familia les permite beber, un porcentaje superior al 51,9% registrado en 2022.
El estudio señala además que aproximadamente en la mitad de los casos el alcohol ha sido adquirido por el propio consumidor o por otra persona menor de edad.
Los vapeadores ya superan al tabaco y al cannabis
Uno de los principales cambios detectados en 2026 es la expansión de los vapeadores, que ya se sitúan como el tercer producto con mayor prevalencia de consumo entre los adolescentes de Ibiza, por encima del tabaco y el cannabis.
El 14,9% ha vapeado durante los últimos 30 días. Entre quienes consumen estos productos, el 68,6% utiliza vapeadores con nicotina y otro 19,6% asegura consumir tanto productos con nicotina como sin ella.

La edad media de inicio también es de 13,3 años.
El acceso a estos dispositivos constituye otro de los aspectos destacados por el estudio. Entre los menores consumidores analizados, el 54,7% afirma haber comprado personalmente los vapeadores, mientras que los perfiles de Instagram aparecen como la principal vía de compra señalada.
El CEPCA apunta a la facilidad de acceso a estos productos tanto a través de Internet como de comercios, pese a tratarse de menores de edad.
El 72% de los adolescentes ha probado las bebidas energéticas
Las bebidas energéticas constituyen otro de los grandes focos de atención del estudio.
El 72,3% de los adolescentes encuestados las ha probado o consumido alguna vez, mientras que el 31,5% asegura haberlas tomado durante los últimos 30 días.
La edad media de inicio es especialmente baja: 12,3 años.
Entre los motivos de consumo, un 36% de quienes las toman señala que las utiliza para reducir el cansancio u obtener más energía para practicar deporte.
Además, el 63,6% afirma que su familia le permite consumirlas.
Otro dato destacado es la mezcla con alcohol: el 20,7% de los consumidores de bebidas energéticas asegura haberlas combinado con alcohol durante los últimos 30 días.
El ‘gas de la risa’ aparece por primera vez en el estudio
El estudio de 2026 incorpora por primera vez el análisis del consumo de óxido nitroso, conocido popularmente como ‘gas de la risa’.
El 4,5% de los adolescentes encuestados afirma haberlo consumido alguna vez.
Aunque se trata de una prevalencia inferior a la de otras sustancias, el CEPCA advierte de que no es un dato menor: trasladado a una muestra de más de 3.100 estudiantes, supone alrededor de 140 adolescentes encuestados que reconocen haberlo probado.
El centro de prevención considera que este nuevo patrón deberá seguirse especialmente durante los próximos años.
La mitad considera poco peligroso vapear
Más allá de las cifras de consumo, uno de los aspectos que más preocupa al CEPCA es la percepción del riesgo entre los adolescentes.
Aproximadamente la mitad considera que los vapeadores son poco o nada peligrosos, mientras que cerca del 40% mantiene una percepción similar respecto al alcohol.
En el caso de las bebidas energéticas, únicamente dos de cada diez adolescentes las consideran bastante o muy peligrosas.
El estudio también detecta un desconocimiento significativo sobre los riesgos de algunas drogas ilegales. En cambio, la percepción de riesgo asociada al tabaco continúa siendo elevada.
Internet y las redes sociales han ganado peso como fuente de información sobre sustancias, mientras disminuye progresivamente el papel del padre y la madre. Aun así, cerca del 75% de los adolescentes afirma que su familia les ha hablado sobre drogas.
El CEPCA llega a ocho de cada diez alumnos
El estudio también analiza el impacto de los programas de prevención desarrollados en los centros educativos.
Alrededor del 80% del alumnado de Secundaria ha recibido alguna sesión preventiva del CEPCA, recuperando los niveles de intervención después del descenso registrado en 2022 debido a la pandemia.
Los propios adolescentes atribuyen un efecto preventivo a estas sesiones. El 68,9% afirma que las intervenciones reforzaron su decisión de no consumir tabaco, mientras que el porcentaje alcanza el 67,9% en el caso del cannabis, el 62,8% en los vapeadores y el 50,6% en el alcohol.
Además, otro 15,2% asegura que las sesiones contribuyeron a reducir su consumo de alcohol.
Carolina Escandell ha destacado que los datos permiten comprobar, según ha señalado, que las acciones de prevención desarrolladas por el Consell a través del CEPCA están dando resultados. La consellera ha defendido la necesidad de mantener el trabajo coordinado con centros educativos y familias, especialmente ante la aparición de nuevos productos y patrones de consumo.
Por su parte, Belén Alvite ha destacado la importancia de contar con una serie comparable de los estudios de 2018, 2022 y 2026, ya que permite detectar tanto la evolución de los consumos tradicionales como la aparición de nuevos comportamientos entre los adolescentes de Ibiza.






