Desde la costa norte de Ibiza, en los días más claros, se puede contemplar la imponente Serra de Tramuntana en Mallorca, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
La distancia mínima entre ambas islas es de aproximadamente 80 kilómetros, pero la combinación de la claridad del aire y la elevación del terreno permite que los picos montañosos se recorten nítidamente en el horizonte, como se aprecia en la imagen que acompaña este texto, tomada por el fotógrafo ibicenco Paco Natera desde la montaña del santuario púnico des Culleram, dedicado a la diosa Tanit, en el norte de la isla de Ibiza.
La Serra de Tramuntana, con sus picos más altos como el Puig Major (1.445 m), ofrece un contraste impresionante con el paisaje más suave y mediterráneo de Ibiza. Una imagen que recuerda la riqueza paisajística del archipiélago balear y la cercanía visual que une las islas, incluso a kilómetros de distancia. Una postal que invita a valorar la conexión entre las islas del archipiélago, desde el mar hasta las montañas.







