La Federación Socialista de Ibiza (FSE-PSOE) ha manifestado su total rechazo a las propuestas que el Partido Popular prevé elevar a los plenos municipales de este mes para acogerse a la legislación autonómica de vivienda. El secretario general de los socialistas ibicencos, Vicent Roselló, ha alertado de que la iniciativa popular de habilitar áreas de transición urbana constituye, a su juicio, «el mayor retroceso urbanístico de las últimas décadas» y una amenaza para el equilibrio territorial de la isla que no solucionará la emergencia residencial de las familias.
Desde las filas socialistas sostienen que el plan articulado por las administraciones gobernadas por el PP representa un cambio de modelo territorial «sin precedentes» que se está impulsando sin la planificación necesaria. Según Roselló, la medida busca ampararse en la necesidad de vivienda para dar cobertura a lo que califica como «una operación especulativa sobre el suelo rústico» orientada al negocio inmobiliario en detrimento de un verdadero parque de vivienda pública.
El líder del PSOE ibicenco ha cuestionado la gestión de las principales instituciones insulares, argumentando que tras años de gobierno el PP recurre a la expansión urbanística como única respuesta tras haber «fracasado» en la creación de vivienda protegida o asequible para los trabajadores.
Los socialistas recuerdan que la isla ya soporta una elevada presión urbanística, turística y demográfica, agravada por deficiencias estructurales en servicios básicos, movilidad y recursos hídricos, por lo que consideran inviable abrir la puerta a construcciones masivas.
Asimismo, la principal fuerza de la oposición denuncia que la propuesta vulnera los principios básicos de la ordenación del territorio. El PSOE defiende que resulta «incomprensible» sacrificar o reclasificar zonas de transición o suelo rústico cuando todavía existen bolsas de suelo urbano y urbanizable pendientes de desarrollo en los diferentes municipios.
Falta de garantías para el acceso asequible
Para la formación socialista, la estrategia del Partido Popular responde a una visión cortoplacista que beneficia a intereses particulares del sector inmobiliario. En contraposición, los socialistas defienden un modelo basado en la promoción de la vivienda pública, el fomento del alquiler asequible, la limitación de precios en zonas tensionadas y la lucha contra la especulación.
Finalmente, Roselló ha enmarcado la iniciativa de vivienda dentro de una política de «crecimiento ilimitado» que atribuye al PP, vinculándola también a su postura favorable a incrementar la capacidad operativa del aeropuerto de Ibiza. Los socialistas advierten de que los plenos de este mes supondrán un momento decisivo donde los representantes políticos deberán elegir entre la protección del patrimonio paisajístico y agrario de la isla o una nueva etapa de expansión constructiva.






