La Plaça de sa Riba en el puerto de Ibiza se transformó anoche en un espectacular escenario flotante sobre el Mediterráneo. La Pasarela Adlib ha soplado las velas de su 55º aniversario con un desfile que ha convertido el color blanco en el absoluto protagonista y que demuestra la vigencia de una fórmula que nació de los primeros movimientos hippies en 1971: la defensa de la moda sostenible, de autor y de raíz artesanal.
Bajo la conducción de la periodista Isabel Jiménez, la cita congregó a una nutrida representación de la crónica social y cultural del país en su primera fila de asientos. Entre los rostros conocidos destacaron la modelo Laura Ponte, que ejerció como madrina de honor, el actor Rubén Cortada, los presentadores Lidia Torrent y Jaime Astrain, el torero Manuel Díaz ‘El Cordobés’ junto a Virginia Troconis, el actor José Lamuño y la empresaria Raquel Perera.
Sobre la pasarela, el nivel lo marcaron modelos de proyección internacional como Eva Santos, Lucía López, Neus Bermejo y Vitoria Mota, a las que se sumó como invitada especial la mallorquina Elisabeth Reynés, actual Miss Mundo España.
Del esparto tradicional al riesgo gótico: las 12 propuestas
El plato fuerte de la noche fue el despliegue creativo de doce firmas de la isla, que lograron equilibrar el peso de la tradición ibicenca con propuestas vanguardistas y de alta costura:
- Esencia pura y nupcial: Firmas históricas como Ibimoda (que celebraba 25 años en el certamen) y Monika Maxim reivindicaron el clásico cotonet, el bolillo y los encajes tradicionales. En esta línea luminosa se movió también Vintage Ibiza con su colección Salitre, puro romanticismo de lino y seda.
- Evolución y vanguardia: Virginia Vald dio un golpe de timón con Metamorfosis, elevando el concepto boho a la alta costura con plumas y siluetas setenteras, mientras que Tony Bonet jugó al contraste armando a sus modelos con corsés y chaquetas bomber inspiradas en los trajes payeses.
- Calzado y joyería con identidad: La artesanía más pura llegó de la mano de Estrivancus, que arriesgó utilizando tintes botánicos de Formentera sobre esparto y pita natural. Por su parte, Espardenyes Torres vistió la noche con plataformas decoradas con pedrería y perlas, y Elisa Pomar aportó el toque místico con joyas rotundas inspiradas en las diosas fenicias.
- Identidad, rock y fantasía: El punto rebelde lo puso Ibiza Stones con una colección de alma roquera que narra el viaje personal de su diseñadora, mientras que S72 Hat demostró cómo la sombrería de ganchillo y cristal puede ser el culmen de la sofisticación. El cierre más disruptivo corrió a cargo de Ivanna Mestres, que rompió los moldes del blanco Adlib con un manifiesto estético de tintes góticos y caóticos para reivindicar la rareza.
- Adelanto de temporada: Piluca Bayarri aprovechó la cita para lanzar un avance de su temporada 2027, combinando bikinis, capas y destellos de Swarovski en una propuesta cargada de sensualidad mediterránea.
El evento, que contó con el respaldo de las principales instituciones locales y un fuerte apoyo del tejido empresarial y hotelero de la isla, cierra una edición histórica que consolida a Adlib no como un recuerdo del pasado, sino como una industria viva y con proyección de futuro.





