Conflicto a la vista en plena campaña turística. El comité de empresa de los servicios de recogida de residuos, limpieza viaria, jardinería y gestión del punto verde de Formentera ha vaticinado un escenario inminente de movilizaciones y huelga para este verano. La advertencia sindical llega tras el enroque de la empresa adjudicataria del servicio, PreZero, que se niega en rotundo a asumir cualquier tipo de incremento salarial en la negociación del próximo convenio colectivo.
La tensión ha estallado tras la segunda reunión de negociación celebrada este pasado jueves, donde la representación de los trabajadores, liderada por UGT Servicios Públicos, hizo entrega de su plataforma reivindicativa. La respuesta de la dirección de la empresa ha encendido todas las alarmas: no habrá mejoras económicas e, incluso, se baraja dar marcha atrás a los acuerdos vigentes.
Para justificar la congelación de las nóminas, la dirección de PreZero se ampara en que el Consell de Formentera está incumpliendo de forma sistemática el acuerdo suscrito en el TAMIB en 2024, el cual sirvió en su día para desconvocar la huelga de ese verano. Según ha trasladado la contrata en la mesa de negociación, la institución insular no está ingresando los abonos económicos vinculados a dicho pacto y les adeuda la totalidad de las partidas correspondientes a los años 2024 y 2025.
Con esta deuda sobre la mesa, la adjudicataria afirma ser incapaz de asumir mejoras y ha lanzado un órdago: no descarta dejar de aplicar las subidas salariales ya ejecutadas en los dos últimos años. De llevarse a cabo esta medida de presión, supondría una reducción directa del salario del 8,5% para todos los trabajadores y trabajadoras de la plantilla en Formentera.
El comité de empresa ha manifestado que no tolerará que las consecuencias de la guerra económica y política entre la empresa y el Consell recaigan sobre las espaldas de los operarios en un momento en el que el coste de la vida sigue disparado en las Pitiüses.
«No podemos pagar los platos rotos de la mala gestión»
Los sindicatos han dejado claro que la plantilla no va a ceder ante chantajes ni propuestas de congelación. Las advertencias de cara a los meses más fuertes de la temporada estival son tajantes.
“Los trabajadores de limpieza, recogida, jardinería y punto verde no podemos pagar los platos rotos de una mala gestión política y sus pataletas. O hay una propuesta con incrementos salariales dignos sobre la mesa, o el conflicto laboral estará servido”, ha sentenciado con dureza la federación de UGT Servicios Públicos.
De no producirse un giro radical en las posturas en las próximas fechas, el fantasma de los contenedores desbordados y los paros en los servicios esenciales volverá a sobrevolar el verano de Formentera.






