Mientras el Kursaal donostiarra vive estos días su tradicional desfile de alfombras rojas y estrenos internacionales (hoy nada menos que con la presencia de Brad Pitt), una historia nacida y ambientada en Ibiza busca abrirse camino en esa parte del Festival de San Sebastián que no vemos en televisión, en las reuniones y en encuentros casuales en las cafeterías y pasillos donde se cierran los contactos y muchas veces también la financiación del cine europeo.
El efecto Doppler es el nuevo proyecto de largometraje de Samaj Moreno, director de cine y escritor afincado en Ibiza, autor, entre otros trabajos de La dama del pool.
Cuenta con la producción de La Moyano Films y es un thriller psicológico ambientado a principios de los años 80 del siglo pasado que adapta la novela homónima de Jesús Ferrero, el guionista al que el cine español debe, entre otros títulos, Matador de Pedro Almodóvar. El propio Ferrero cedió los derechos de adaptación a Samaj Moreno, quien firma el guion definitivo junto al autor tras varias revisiones conjuntas.
Una tragedia familiar como punto de partida
La trama arranca con una imagen tremendamente impactante, ya que en la madrugada de su cuarenta cumpleaños, Rosaura se levanta de la mesa ante sus invitados y se dispara. La escena, presenciada por antiguos amantes, su mejor amiga y su primo Darío Dolfos, resquebraja para siempre la aparente normalidad de una familia acomodada de Ibiza.
Darío, estudiante universitario secretamente enamorado de su prima, se obsesiona con reconstruir los meses previos a la tragedia. Lo que descubre es el retrato de una mujer que sentía desvanecerse su belleza —su «capital vital»— mientras su hija adolescente empezaba a acaparar una atención que antes era solo suya. Un detonante casi trivial, un perfume regalado por error, desencadena una espiral de affaires, un embarazo no deseado y un vacío cada vez más difícil de disimular.
Ibiza como personaje, no como postal
Frente al imaginario turístico habitual, El efecto Doppler propone mostrar una Ibiza íntima y cotidiana en las que los barrios populares de la ciudad, como ses Figueretes, o una casa payesa funcionan también como personajes.
El rodaje está previsto para marzo de 2027 y el proyecto se encuentra en fase de preproducción. Por eso Moreno ha viajado a San Sebastián en su faceta de director y guionista para presentar el proyecto en los circuitos de industria del festival, y allí ha tenido lugar el encuentro que más ilusión le ha hecho hasta ahora.
“He podido tener una reunión con Rodrigo Teixeira, el productor brasileño detrás de Call Me by Your Name y Frances Ha, entre muchos otros títulos”, explica a Noudiari. “Es un productor cuya línea, cuyo estilo de cine, va muy de la mano del estilo de esta película», explica Moreno, que salió del encuentro con algo muy concreto ya que ya tiene el correo electrónico de Teixeira para enviarle el dossier del proyecto y explorar su posible entrada en la producción. A ese interés se suman los de una productora francesa y otra vasca, aunque el propio director matiza que todo está en ciernes y queda mucho por materializar.
De momento, Moyano Films —la productora catalana de Azahara Moyano— ejerce como productora ejecutiva del proyecto, encargada de buscar y negociar con los productores que pongan la financiación.
El ambiente de un festival de categoría A
Al margen del intenso trabajo de contactos, Moreno, que también es columnista en Noudiari, describe estos días en San Sebastián como un cruce constante con «todo el mundillo» donde no es raro compartir terraza y conversación casual con nombres como Isabel Coixet, J.A. Bayona, Eduard Fernández o Ricardo Darín, e incluso ha coincidido con Fernando Trueba y Diego Luna. También asistió al pase de Mis muertos tristes, la adaptación de Pablo Larraín —uno de sus directores favoritos— de la novela de Mariana Enríquez, donde se cruzó con José Luis Rebordinos, el director del festival, que este año deja el cargo tras más de una década al frente del certamen.





El propio Moreno bromea con el hecho de estar plantado frente al hotel María Cristina, donde se aloja Brad Pitt el día de la presentación de su película: «está aquí todo Dios», bromea.

San Sebastián como trampolín
No es casualidad que el proyecto busque hacer ruido precisamente esta semana porque el Zinemaldia, que se celebra hasta el 26 de septiembre en su 74ª edición, es también uno de los grandes mercados del cine en español, con su Foro de Coproducción Europa-América Latina como uno de los puntos de encuentro clave entre proyectos en desarrollo y productores internacionales.
Para una producción balear con ambiciones de proyección internacional, cruzarse con alguien como Rodrigo Teixeira en el momento justo puede ser el empujón que convierte un guion en una película con fecha de rodaje.






