El mundo de la cultura y la música en Ibiza está de luto. Ha fallecido Gilberto Tur Riera, una de las figuras más polifacéticas, activas e influyentes en el desarrollo del panorama musical y en la salvaguarda de las tradiciones folclóricas de las Pitiusas durante el último siglo. Su pérdida ha generado una profunda consternación tanto en el tejido social como en las instituciones de la isla.
Según recoge el investigador Juan Antonio Torres Planells en la Enciclopedia d’Eivissa i Formentera, Gilberto Tur Riera nació en el seno de una familia de ibicencos emigrados a Argelia, regresando a Ibiza con apenas un año tras el fin de la Guerra Civil Española. Sus hermanos mayores, integrantes de orquestas de baile popular y rondalles, fueron sus primeros maestros. A los 9 años inició sus estudios de trompa en la Escuela Municipal de Música bajo la tutela de Victorí Planells Roig y, con solo 12 años, ya formaba parte de la Banda Municipal de Música de Ibiza, donde ejerció como trompa primero y trompeta solista después.
A lo largo de su trayectoria, su huella militar y civil fue inmensa. Formó parte de la Banda de Música del Regimiento de Infantería Teruel 48 y de célebres orquestas de baile de la isla como Ritmo y Melodía, Hawai, Quartet Combo, Los Isleños, Los Bohemios y Los Nuevos Bohemios, con quienes llegó a grabar varios discos. Además, compaginó su pasión artística con su faceta laboral en la Delegación en Ibiza de los Puertos de las Islas Baleares, donde alcanzó el puesto de contramaestre y jefe de negociado.
En 1980, Tur Riera capitaneó la revolución educativa en la Escuela Municipal aplicando por primera vez en Ibiza los sistemas pedagógicos europeos Orff y Kodaly, logrando que el centro pasara de una decena de alumnos a superar el centenar en tiempo récord. Posteriormente, fue pieza clave en la fundación de la escuela y de la Orquesta Juvenil de la Associació Pro Música de les Pitiüses.
El renacer de la Banda Municipal y su labor investigadora
El peso de Gilberto Tur en las instituciones musicales actuales es incuestionable. Tal y como detalla Torres Planells en la Enciclopedia, Tur Riera lideró junto a Pro Música la petición al Ayuntamiento para crear un Patronato Municipal de Música que recuperara la desaparecida banda local. El proyecto culminó con éxito en diciembre de 1990 con el estreno de la nueva Banda Ciutat d’Eivissa, de la cual formó parte como músico de trompa y ayudante de dirección.
Tras su jubilación en el año 2000, redobló sus esfuerzos en la investigación del folclore local, realizando arreglos de piezas populares y recopilando sonades, romances y canciones tradicionales. Fruto de este esfuerzo nacieron sus libros Històries, romanços i cançons d’Eivissa i el seu entorn (2005) y Antics càntics dels passos a les parròquies d’Eivissa (2011), un minucioso estudio sobre la Semana Santa de la isla.
Esta dilatada labor le valió el reconocimiento unánime de la sociedad isleña, recibiendo la Mención de Honor Sant Jordi 2012 a la producción cultural por parte del Institut d’Estudis Eivissencs.
«Su música nos acompañará siempre»
Las reacciones institucionales no se han hecho esperar. El Ayuntamiento de Ibiza y su alcalde, Rafa Triguero, han emitido un emotivo comunicado de condolencia en el que ensalzan la figura de quien fuera también galardonado con el prestigioso Premi de Cultura Ciutat d’Eivissa:
«Nos ha dejado Gilberto Tur Riera. Premio de Cultura Ciutat d’Eivissa, dedicó su vida a la música, a nuestras tradiciones y a la cultura de nuestra isla. Sus manos dejan de tocar, pero su música continuará acompañándonos para siempre. Desde el Ayuntamiento de Ibiza expresamos nuestro más sentido pésame a su familia, amistades y a todas las personas que le han querido. Gracias por todo, Gilberto. Descansa en paz».
Con su partida, Ibiza pierde a un trabajador incansable del patrimonio inmaterial, pero su legado perdura en cada rincón de las escuelas de música de la isla y en las partituras tradicionales que rescató del olvido.






