La Policía Local de Eivissa desplegó durante la noche del 24 al 25 de septiembre un dispositivo de inspección en establecimientos de ocio y comerciales de la ciudad, en coordinación con técnicos municipales de Medio Ambiente y Actividades y con agentes de Aduanas.
El objetivo era comprobar el cumplimiento de la normativa en materia de actividad, seguridad y contaminación acústica, además de las cuestiones que son competencia de Aduanas.
En total se actuó en tres locales, situados en las calles Navarra y Formentera y en el paseo de Vara de Rey.
En el establecimiento de la calle Navarra —sobre el que ya pesaban numerosas quejas vecinales— los agentes detectaron varias irregularidades: las puertas de entrada y salida no funcionaban correctamente y presentaban deficiencias en los sistemas antipánico, el cuadro eléctrico carecía de la señalización debida, la música superaba los niveles autorizados en la documentación de la actividad, y algunas luces de emergencia de los baños no funcionaban ni estaban señalizadas. Ante estos hechos, se levantó acta de Actividades y se adoptó como medida provisionalísima el cierre del local hasta que su responsable subsane las deficiencias.
En el establecimiento comercial de la calle Formentera, dedicado a la venta de bebidas, se revisaron la documentación y los productos comercializados sin que se detectaran irregularidades, ni por parte de los técnicos municipales ni de Aduanas.
En el local del paseo de Vara de Rey, la inspección se centró en el apartado acústico: un técnico municipal midió con sonómetro desde una vivienda cercana los niveles de ruido emitidos por la actividad. La comprobación inicial no reveló una superación de los límites permitidos, aunque los datos deberán analizarse antes de obtener el resultado definitivo. Tampoco en este caso los agentes de Aduanas hallaron incidencias.
El Ayuntamiento de Eivissa subraya que este tipo de operativos «forma parte del trabajo preventivo que la Policía Local desarrolla de forma continuada, especialmente en horario nocturno, con el fin de garantizar el cumplimiento de la normativa, la seguridad de los locales y sus usuarios, y el derecho al descanso de los vecinos».
«La actuación pone de relieve, además, la importancia de la coordinación entre la Policía Local, los servicios técnicos municipales y otros cuerpos y administraciones para poder realizar controles integrales y actuar de forma inmediata ante cualquier incumplimiento», destacan en un comunicado.






