Los vecinos del barrio de Can Bonet, en Sant Antoni, han vuelto a sufrir este fin de semana el colapso de las calles del barrio tras la apertura del club de ocio 528 (antiguo Gala Night), este pasado sábado, 25 de abril.
Según ha explicado a Noudiari María José Torres, presidenta de la Asociación de Vecinos de Can Bonet, el sábado por la tarde pudieron ver a empleados de la empresa privada gestionando el tráfico de vehículos en las calles del barrio, llegando incluso a ver cómo ubicaban vallas en la vía pública para bloquear el paso y distribuir el tránsito.
“No hay solución”, dice Torres, que reitera estas quejas tras veranos viviendo la misma situación. En 2024, una fiesta en este establecimiento acabó con gente orinando en plena calle, en los muros de las urbanizaciones cercanas al club y coches estacionados sobre las aceras bloqueando el paso.
El año pasado, tras las reclamaciones vecinales, el Ayuntamiento de Sant Antoni se comprometió a tener agentes cívicos en la zona para evitar que empleados privados distribuyesen el tráfico, sin embargo, esta medida “llegó muy tarde”, lamentan desde la asociación de vecinos, que apenas notó el impacto.
Ahora temen que el comienzo de una nueva temporada vuelva a ser presagio de lo que ocurrirá durante todo el verano. “Se colapsan las calles, hay autobuses y taxis que van hacia allá y al final las personas que gestionan esto son de una empresa privada y no la Policía Local, que es quien debería ocuparse de esto”, lamenta Torres.
Para los vecinos es habitual encontrar puertas de garaje bloqueadas o calles en las que no se puede circular cada vez que hay un evento en este establecimiento. Desde la asociación explican que durante esta semana se reunirán para evaluar las afectaciones a los vecinos, que por ahora se limitan a quejas por el colapso del tráfico rodado, y formalizarán una nueva notificación al Ayuntamiento.
“El sentimiento mayoritario de los vecinos del barrio es la dejadez por parte del Ayuntamiento”, explica Torres, quien advierte que esa situación “se acentua durante el verano, por mucho que los vecinos nos quejemos de las molestias ocasionadas por las fiestas en el 528, durante estos años no se ha planteado ninguna solución”.
De hecho desde la asociación aseguran que cada año hay más fiestas, con horarios más extensos, lo que aumenta las molestias a los vecinos “hasta altas horas de la madrugada”.
Desde la asociación añaden que esta situación agrava un contexto de hartazgo por las numerosas deficiencias en el barrio, en el que denuncian existe un estado de limpieza deficiente, asfalto lleno de baches y falta de inversión en aceras, entre otras quejas.






