El Rotary Club de Ibiza ha celebrado su tradicional cena anual de cambio de presidencia, uno de los actos más señalados del calendario de la entidad. El evento, que marca el relevo al frente del club y renueva el compromiso de sus socios con la labor social, sirvió para escenificar el traspaso de poderes en el que Marienna Sánchez-Jáuregui toma el testigo de Antonio Marí para el próximo año.
La velada reunió a la gran mayoría de los integrantes del club, acompañados de sus familias y amigos. Como muestra del espíritu de hermandad que caracteriza a Rotary International, al encuentro también asistieron miembros de clubes rotarios de Francia e Italia. Tampoco faltó a la cita Eladio Merino, miembro honorario y fundador de la entidad en la isla, cuya presencia sirvió de emotivo recuerdo a los orígenes de la organización a nivel local.
El marco elegido para la celebración fue el hotel One Ibiza Suites, a pie de la playa de Figueretas, cuyas vistas al mar aportaron un escenario inmejorable a la cena.
Tras el menú servido, se dio paso a la ceremonia central. Uno de los momentos más emotivos de la noche fue la entrega de la distinción “Paul Harris”, el reconocimiento más destacado de Rotary —que toma su nombre del fundador de la organización a nivel mundial—. En esta ocasión, el club otorgó esta mención a dos de sus anteriores presidentes: Núria Jaumà (que no pudo asistir al acto) y Pablo Vaggione, quien recogió el galardón visiblemente emocionado en agradecimiento a su contribución a lo largo de los años.
Nuevos objetivos con el foco en las necesidades de Ibiza
El presidente saliente, Antonio Marí, se dirigió a los presentes para agradecer el apoyo recibido durante su mandato, haciendo balance de las iniciativas impulsadas y animando a los socios a respaldar con fuerza a su sucesora en esta nueva etapa.
Por su parte, la nueva presidenta, Marienna Sánchez-Jáuregui, agradeció el honor de asumir el cargo y esbozó las líneas maestras de sus planes para el próximo año. Sánchez-Jáuregui destacó que su intención es enfocar los esfuerzos del club en ayudar a resolver los numerosos problemas y carencias de la isla, orientando la acción solidaria directamente hacia las necesidades más urgentes y locales de la comunidad ibicenca.






