Los vecinos de la calle de l’Estruç han recogido cerca de 730 firmas contra el aumento de tráfico que, según denuncian, ha soportado esta vía durante la prueba piloto de peatonalización del centro de Jesús impulsada por el Ayuntamiento de Santa Eulària.
Durante la prueba, el tráfico de la carretera EI-100 se ha desviado por las calles Gavina, l’Estruç y Tucà, concentrando la circulación en estas vías. Los vecinos aseguran que la calle de l’Estruç ha soportado un volumen de tráfico «inasumible y peligroso» y reclaman al Ayuntamiento que recapacite antes de definir la futura peatonalización del centro del pueblo.
Los residentes recalcan que no están en contra de la peatonalización de Jesús, sino que consideran necesario que el proyecto se apoye en estudios técnicos de movilidad, acústicos y de viabilidad. A su juicio, estos análisis deberían realizarse antes de tomar decisiones definitivas sobre la organización del tráfico.
Los vecinos aseguran que durante la prueba piloto han tenido que convivir con vehículos circulando de manera continua a cualquier hora y con situaciones que, según denuncian, han generado problemas de seguridad.
«Hemos vivido un mes con vehículos circulando de forma continua a cualquier hora, a gran velocidad, con frenazos en los cruces y con autobuses y camiones invadiendo el carril contrario para maniobrar, todo ello concentrado en una calle residencial», señalan.
Los residentes también alertan del impacto que esta situación ha tenido sobre las personas que utilizan los servicios situados en la zona.
«Ha sido un peligro para los vecinos; para las muchas personas que acuden a la Unidad Básica de Salud, que atiende a 4.000 tarjetas sanitarias; para nuestros mayores, que acuden a su local social, y para quienes acceden al Centro Cultural del pueblo», añaden.
Reclaman planificación antes de peatonalizar Jesús
Los vecinos consideran que una prueba piloto debe servir para comprobar y ajustar una solución que haya sido previamente estudiada, y no para buscar mediante prueba y error una respuesta a los problemas de movilidad.
«Una prueba piloto debe servir para comprobar y ajustar una solución previamente estudiada, y no para resolver mediante prueba y error problemas de movilidad que afectan directamente a la seguridad y calidad de vida de los residentes», sostienen.
En este sentido, consideran que «improvisar primero y corregir después no es planificación», sino trasladar a los vecinos «el coste de esa improvisación».
Por ello, reclaman que antes de establecer definitivamente cómo se organizará el tráfico tras la peatonalización se realicen estudios de movilidad, acústicos y de viabilidad.
Los vecinos de la calle de l’Estruç también piden que se cuente con ellos en la futura toma de decisiones sobre la peatonalización de Jesús.
Además, no descartan nuevas movilizaciones si el proyecto definitivo supone un incremento del tráfico respecto al que soportaba la calle antes de esta prueba piloto, que califican de «chapucera».
Las cerca de 730 firmas serán presentadas en los próximos días por registro de entrada tanto en el Consell d’Eivissa como en el Ayuntamiento de Santa Eulària.
Los vecinos insisten en que su postura no es contraria a la peatonalización de Jesús, sino que reclaman que la futura reorganización del tráfico se base en estudios técnicos y tenga en cuenta la seguridad y la calidad de vida de los residentes.






