El Pleno del Ayuntamiento de Santa Eulària des Riu ha aprobado esta mañana la modificación de la Ordenanza Municipal de Gestión y Uso Sostenible del Agua (OGUSA). Según el consistorio, se trata de una actualización clave para poder mejorar la eficiencia, la claridad y la aplicabilidad de la normativa vigente en el municipio.
La OGUSA es una ordenanza aprobada en 2024 a la que ahora se incorporan mejoras técnicas, reforzando «aspectos fundamentales» como la optimización de sistemas de recogida y aprovechamiento de aguas pluviales, una regulación más precisa de la reutilización de aguas grises o la mejora en el uso eficiente del agua en edificios, jardines y piscinas, según ha explicado el consistorio en una nota.
En la ordenanza se redefinen conceptos relacionados con los tipos de agua y se concretan de una forma más clara los criterios de diseño y dimensionamiento de instalaciones. Todo ello permitirá perseguir el cumplimiento de la ordenanza y aumentar su eficacia, «promoviendo soluciones más flexibles y adaptadas a cada caso».
Entre los principales beneficios de la modificación de la OGUSA destacan un uso más eficiente y racional del agua, una mayor seguridad jurídica y claridad para profesionales y promotores o la reducción del consumo de agua potable mediante el fomento de recursos alternativos.
Tras su aprobación inicial, el documento se someterá ahora a un periodo de información pública de 30 días para la presentación de alegaciones antes de su aprobación definitiva.
El Ayuntamiento aprueba el Plan Municipal de Emergencias
Durante la sesión también se ha aprobado de manera definitiva el Plan de Emergencia Municipal de Santa Eulària (PEMU) con los votos a favor de todos los partidos políticos y la abstención de Unides Podem. Esta herramienta permitirá evaluar y priorizar los riesgos, así como coordinar los recursos humanos y materiales del municipio y de las administraciones superiores en caso de emergencia.
El Plan está alineado con la normativa vigente en las Illes Balears y con las directrices del Sistema de Protección Civil, estableciendo los protocolos, los recursos y los procedimientos necesarios para la gestión de emergencias, incluyendo incendios, inundaciones, accidentes tecnológicos y otros escenarios adversos.
De igual manera, el Plan contempla campañas de formación, información y prácticas de autoprotección dirigidas tanto a la ciudadanía como a los servicios públicos en situación de emergencia, así como los sistemas de seguimiento, valoración y recuperación tras la crisis.






