A las 02.05 horas hoy ha empezado oficialmente el otoño, después de un verano marcado por las altas temperaturas.
Aunque, con mínimas de 20 grados y máximas de 30, que es lo que nos espera hoy, cuesta hacerse a la idea de que hemos cambiado de estación.
Y si algo se ha resentido este verano por las altas temperaturas ha sido el sueño.
Así lo admite en conversación con Noudiari Ana López, enfermera de atención primaria con 32 años de experiencia en el Área de Salud de Ibiza y Formentera. Pero ella lo tiene claro y lo dice con humor: «Ya lo decía Darwin: hay que adaptarse».
Melatonina: ya tienes
Muchos ibicencos e ibicencas ya toman melatonina —hormona que produce de forma natural la glándula pineal en el cerebro para regular los ciclos de sueño y vigilia— de manera habitual para poder dormir, pero López recuerda que el cuerpo ya la produce y solo que hay que ayudarla… pero nuestros hábitos de vida nos lo ponen difícil.
Lo primero es respetar el ritmo circadiano, algo tan sencillo como dormir de noche y estar despierto de día. «Acostarse a las tres de la mañana y dormir hasta las diez y media con la persiana bajada no es lo mismo», aunque hayas cumplido siete horas de sueño o más «porque el cerebro sabe que es de día y no descansa igual», advierte la experta.
En suma, sobre recurrir a suplementos, López pide prudencia y asesoramiento profesional, sobre todo si tomas otros medicamentos y especialmente para las mujeres en menopausia, que se han convertido en un negocio muy lucrativo para los fabricantes con promesas de pócimas naturales. «Natural, natural también es la morfina, y no por eso es inocua», alerta Ana López.
Otro consejo que no falla y quizás es el que más cuesta es apagar pantallas dos o tres horas antes de dormir. Y sí, «el libro de papel es la alternativa perfecta», porque nos relaja y nos ayuda a conciliar el sueño.
Ejercicios suaves por la noche (una caminata, un baño tranquilo en el mar) van perfectos. Pero López también alerta de que se ha convertido en bastante habitual ver a gente corriendo o haciendo crossfit antes de dormir. Un ejercicio tan intenso «te activa y no te deja dormir igual, es algo a tener en cuenta», aconseja.
Y lo más importante y más complicado de todo —en un país acostumbrado a la vida nocturna y a cenar tarde, sobre todo los fines de semana y más en verano— es mantener una disciplina de horas sueño y horarios de comidas de lunes a domingo.
Muévete, pero con cabeza
López es de las que prescriben ejercicio a todos sus pacientes, pero este verano reconoce que ha tenido que ser «muy cuidadosa» hasta para recomendar caminar.
Salir a las siete de la mañana y encontrarte 30 grados en el centro de Ibiza no invita a hacer deporte. Y a las nueve de la noche, dice, «acabas empapado y peor».
El resultado es que mucha gente lleva meses sin moverse como debería, con consecuencias para el cuerpo, el ánimo y la funcionalidad, sobre todo en los mayores. «Es como cuando paras la lavadora unos meses: luego nunca vuelve a funcionar sin una puesta a punto», compara.
Su consejo para quienes dependen del ejercicio (diabetes, enfermedades cardiovasculares) es «imaginación al poder»: «por ejemplo, si no puedo caminar por el calor, mi consejo es que naden en la piscina o en el mar. Con el Mediterráneo tan caliente, se puede nadar hasta noviembre sin coger frío», dice con un punto de humor.
Aire acondicionado sí, pero con cordura
López, que acude a muchos domicilios, ha visto de todo, desde los que se asan vivos y no descansan porque no tienen una vivienda aislada y no tienen aire acondicionado, a un padre anciano y dependiente con el aire a 21 grados y un ventilador de frente («he pensado al entrar en la casa que lo iban matar de frío», admite).
Y también se encuentra entre sus pacientes casos de los que duermen prácticamente desnudos sobre la cama, con las lamas del aire acondicionado apuntándoles directamente, que se levantan con el sudor enfriado sobre el cuerpo y llegan al día siguiente a la consulta completamente contracturados.
Otros efectos habituales son la garganta reseca y las vías respiratorias molestas. ¿Alternativa? Aislar mejor la casa, ventilar con ventilador y hasta probar los ventiladores que llevan un pequeño spray. «Como la alternativa es no dormir en tres meses… habrá que pensar que el aire acondicionado es el menor de nuestros problemas», bromea.
La caña, mejor no
«Ay, qué calor, una caña». Pues no porque el alcohol deshidrata. Parece que ayuda a dormir porque da modorra, pero la realidad es otra. «Mejor agua, y cenar ligero», subraya López.
Lo que viene
Ayer dijimos adiós al verano 2025 y nadie promete que el verano 2027 venga más fresco.
Todo indica, más bien, lo contrario. Pero López se lo toma con filosofía y con humor porque, asegura, «no nos queda otra» y eso pasa por hidratarse, evitar el alcohol, alejarse de las pantallas, mantener unos horarios razonables y circadianos, sostener un ejercicio ligero y, a medio plazo, disfrutar de octubre y noviembre.






